Francia vs. el racismo

El gobierno francés anunció 40 medidas para hacer frente a la islamofobia y el antisemitismo.

El primer ministro francés, Manuel Valls, presentó el nuevo plan de su gobierno. / AFP

Los atentados ocurridos en enero pasado en Francia contra la sede del semanario satírico Charlie Hebdo y contra un supermercado kosher dispararon las alarmas sobre el antisemitismo y la islamofobia en ese país. Pero no eran hechos nuevos, sino un eslabón más en la cadena de violencia religiosa que se viene alargando desde hace varios años. Para prevenir mayores tragedias, el gobierno francés ha decidido diseñar un plan que incluye un nuevo abordaje desde lo jurídico, lo policial y lo educativo a este tipo de acontecimientos.

Según el gobierno francés, desde el año pasado se han duplicado los actos antisemitas en Francia en comparación con 2013, incluida la profanación de cementerios. La inseguridad ha hecho que en tres años se triplicara el número de judíos residentes en Francia que optaron por trasladarse a Israel siguiendo las recomendaciones del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, de buscar un hogar donde haya menos amenazas. Sólo en 2014, según la comunidad judía, cerca de 7.000 judíos se fueron a territorio israelí.

Los actos islamofóbicos no se quedan atrás en un país que alberga cinco millones de musulmanes y se han disparado de manera preocupante desde la masacre en la redacción de Charlie Hebdo. Según el Observatorio contra la Islamofobia, este año van 222 actos, incluidos disparos o lanzamientos de granadas a centros de culto, frente a los 37 que se registraron durante el mismo período en 2014.

Por eso el primer ministro, Manuel Valls, anunció que el Gobierno invertirá por lo menos US$100 millones en un plan enmarcado en una “causa nacional” para mitigar el “insoportable” aumento de la violencia religiosa. El proyecto comprende más de 40 medidas, entre ellas que el componente racista o antisemita sea considerado “una circunstancia agravante” en cualquier delito, la creación de una unidad especial para perseguir específicamente este tipo de delitos y rastrear a los responsables y reclutadores en la web, y que el Ministerio de Educación tenga un programa de formación especial para los educadores y cuente con asesores específicos para incidir más en la formación en valores republicanos y laicos y multiplicar las acciones de mediación para resolver conflictos.