Gobierno griego anuncia proyecto de ley para "nueva radiotelevisión"

Esto después de que este martes se anunciara el cierre inmediato de la televisión pública.

Varios trabajadores de la radiotelevisión pública de Grecia (ERT) escuchan como el gobierno anuncia el cierre de su empresa, en Atenas, Grecia./ EFE
Varios trabajadores de la radiotelevisión pública de Grecia (ERT) escuchan como el gobierno anuncia el cierre de su empresa, en Atenas, Grecia./ EFE

El gobierno griego anunció este miércoles la presentación de un proyecto de ley que reorganiza el servicio audiovisual público en el país, un día después del cierre fulminante de la radiotelevisión pública ERT.

"Se presentó este miércoles un proyecto sobre la nueva radio, internet y televisión griega ante la secretaría general del gobierno y será abordado por la tarde en una reunión de la comisión de proyectos de leyes", señaló un breve comunicado gubernamental.

Este proyecto de ley será debatido por los tres partidos de la coalición gubernamental y sometido al parlamento para su adopción. El texto prevé la creación de "una sociedad anónima pública perteneciente al Estado" pero con "su propia organización administrativa y económica y bajo la égida del Estado", según el primer artículo de este proyecto de ley.

"Cerramos algo que era turbio", afirmó el portavoz gubernamental Simos Kedikoglou, al presentar este proyecto de ley, únicamente a los corresponsales extranjeros porque los periodistas griegos están en huelga.

Según este texto, "el funcionamiento de la nueva radiotelevisión" griega, que debería llamarse Nerit S.A. "no depende del Estado" y "dispone de independencia editorial y de programación".

El cierre de la ERT, sobre la que recaían acusaciones de clientelismo político, provoca el despido de casi 2.700 empleados, entre ellos 677 periodistas.

Este cierre por sorpresa provocó el martes por la noche concentraciones espontáneas de miles de personas y de sindicalistas frente a la sede de la ERT, en un suburbio de Atenas. Los participantes calificaban de "golpe de Estado" la decisión del gobierno, dirigido por el primer ministro conservador Antonis Samaras.

La decisión fue tomada sólo por la Nueva Democracia de Samaras. Los otros dos partidos de la coalición gubernamental, los socialistas del Pasok y la izquierda moderada Dimar, estaban en contra de esta medida.