Grandes potencias retoman negociaciones nucleares con Irán

El Organismo Internacional de Energía Atómica busca mecanismos que ayuden a descartar la existencia de dimensiones militares del programa nuclear.

El presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, en una de sus plantas nucleares./ AFP
El presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, en una de sus plantas nucleares./ AFP

Las grandes potencias del Consejo de Seguridad de la ONU y el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) retomarán en Estambul y Viena sus respectivas negociaciones nucleares con Irán.

Estos contactos, paralizados desde hace semanas por la falta de acuerdo, sirven para explorar la posibilidad de seguir adelante con el proceso negociador, en medio de la incertidumbre de las elecciones presidenciales en la República Islámica en junio próximo.

Tras diez rondas de negociaciones, los representantes del OIEA volvieron el 14 de febrero de Teherán con las manos vacías, sin el deseado acuerdo sobre el llamado "procedimiento estructurado".

Desde hace más de un año el OIEA trata acordar con el régimen de Teherán más inspecciones a las instalaciones y más acceso a técnicos iraníes, que ayuden a descartar la existencia de posibles dimensiones militares de su programa nuclear.

Concretamente, los inspectores del OIEA exigen visitar la base militar de Parchin, a las afueras de Teherán, donde diferentes servicios de inteligencia sospechan desde hace años que se han realizado experimentos atómicos clandestinos con fines militares.

Irán asegura que no tiene nada que ocultar pero rechaza esta petición alegando motivos de seguridad nacional, al tiempo que imágenes de satélite demuestran que ha limpiado, aplanado y alterado la infraestructura en las zonas más sospechosas de Parchin.

La reunión de este miércoles en Viena, liderada por parte del OIEA por su inspector jefe de controles nucleares, el belga Herman Nackaerts, se celebrará en la misión permanente de Irán ante este organismo.

Fuentes diplomáticas cercanas al OIEA, consultadas por Efe en Viena, mostraron su escepticismo sobre que el encuentro acabe con un acuerdo.

De hecho, remarcaron que Irán vuelve a mostrar un carácter conciliador justo cuando faltan pocas semanas para que se conozca un nuevo informe sobre sus actividades nucleares y para la reunión de la Junta de Gobernadores del OIEA, que podría reprobar su falta de cooperación en la investigación, que ya dura una década.

Similar es la situación en las negociaciones paralelas que Irán mantiene con el llamado grupo P5+1, compuesto por las cinco potencias nucleares del Consejo de Seguridad de la ONU (EEUU, Rusia, China, Francia y el Reino Unido) y Alemania.

Estas conversaciones buscan un "acuerdo global" que elimine el peligro de un enfrentamiento bélico.

Estados Unidos e Israel no descartan una intervención militar si Irán avanza en su programa nuclear hasta el punto de tener capacidad para construir armas atómicas.

La última ronda de las conversaciones, celebrada en Kazajistán en abril, fue considerada por la comunidad internacional como un fracaso, después de que en el encuentro anterior se produjeran tímidos acercamientos entre las partes.

En la reunión de Kazajistán, las grandes potencias ofrecieron a Irán suavizar parte de las sanciones impuestas al país, a cambio de que ralentice su ritmo de producción de uranio enriquecido, un material de doble uso, civil y militar.

La reunión bilateral de este miércoles por la tarde en Estambul entre el negociar nuclear iraní, Said Jalili, y la alta representante de política exterior de la Unión Europea (UE), Catherine Ashton, tiene como objetivo explorar la vía para retomar el proceso negociar.

Una fuente comunitaria, consultada por Efe, se limitó a señalar que es "demasiado pronto" para saber cuál será el resultado de las conversaciones de este miércoles.