La guerra en Siria no respeta hospitales

El bombardeo de hospitales y centros de salud en Siria se ha convertido en una estrategia de guerra generalizada, pero, no por ello, menos aberrante.

Alepo se ha convertido en el epicentro del conflicto. EFE

En la última semana cuatro hospitales de Alepo y Atareb han suspendido sus servicios por ataques aéreos, y ayer, de acuerdo con la ONG Save the Children, un hospital materno infantil en Idlib fue bombardeado por un actor desconocido. Según esa entidad, el centro hospitalario daba servicio a cerca de mil personas.

La ONG compartió, a través de su cuenta de Twitter, imágenes del lugar del ataque. Asegura que hubo víctimas, pero todavía se desconoce la cifra de posibles muertos o heridos. Otra ONG, el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), afirmó que un hospital en la población de Kafar Takharim, en la misma región de Idlib, había sido bombardeado el viernes. Aunque no es claro si se trata del mismo hecho, el OSDH dejó claro que el hospital en cuestión quedó inoperante.

No es la primera vez que los hospitales son blancos de los distintos. El pasado 28 de abril, un bombardeo a un hospital en Alepo acabó con la vida de 30 personas, incluyendo el único pediatra de la región. Mientras tanto, la guerra en Siria ha entrado en una nueva fase, con Alepo como epicentro del conflicto. Por lo menos 250.000 habitantes de la ciudad se encuentran bloqueados desde el 17 de julio, pese a que Rusia ha asegurado que, tras el repliegue de los rebeldes, se han creado corredores humanitarios.

Ahmad Ramadan, miembro de la coalición de la oposición en el exilio y oriundo de Alepo, le dijo a AFP que “no hay corredores humanitarios en Alepo. A los corredores de los que hablan los rusos, los habitantes de Alepo los llaman ‘corredores de la muerte’”. Y agregó que “lo que está pasando es una destrucción total y sistemática de la ciudad, un intento de dejar molidos a sus habitantes, ya sean civiles o combatientes”. La ONU le ha pedido a Rusia que la deje gestionar estos corredores humanitarios y reiteró la petición de una tregua semanal de 48 horas para poder evacuar a los civiles en medio de las hostilidades. Mientras que Estados Unidos ha mostrado sus dudas respecto al anuncio ruso.