Hackers roban información crucial a la oposición siria con datos sobre planes de batalla

Desde el inicio del conflicto, en marzo de 2011, la guerra informática ha corrido paralela a la del campo de batalla entre partidarios y opositores al régimen de Bashar Al Asad.

 Piratas informáticos robaron a los rebeldes sirios informaciones altamente sensibles, incluidos planes de batalla y la identidad de desertores, informó el lunes una empresa de seguridad estadounidense.

En un informe, la firma de seguridad informática FireEye describe las operaciones de pirateo dirigidas entre finales de 2013 y principios de 2014, contra combatientes de la oposición al régimen de Bashar Al Asad, militantes de medios de comunicación y trabajadores humanitarios. Entre las informaciones sustraídas figura el plan militar para capturar Khirbet Ghazalé, una localidad estratégica situada en la provincia meridional de Deraa.

"Los hackers penetraron en una caché informática que contenía documentos confidenciales y conversaciones por Skype, que revelaban la estrategia de la oposición siria", subraya el documento.

La intrusión permitió obtener "informaciones sólidas que proporcionan una ventaja militar inmediata en el campo de batalla", en el caso del ataque planificado a Khirbet Ghazalé, que en su momento fracasó.

Los piratas "obtuvieron un conocimiento profundo de la estrategia de los rebeldes, que permitió bloquear rutas de aprovisionamiento vitales, actualizar planes de emboscadas e identificar a personalidades importantes" de la oposición.

Para esta operación, los hackers emplearon, además de alta tecnología, un procedimiento más clásico: los cebos. Los objetivos fueron contactados por internet, a través de aplicaciones de mensajería o de conversación telefónica, por piratas que se hacían pasar por mujeres simpatizantes de la oposición.

Después, los hackers enviaban una foto del cebo con programas maliciosos que permitían penetrar en los archivos personales de sus víctimas y robar las informaciones confidenciales. Este método fue particularmente fructífero porque muchos miembros de la oposición utilizaban el mismo ordenador entre varios, lo cual permitió obtener una gran cantidad de información.

Los piratas utilizaron también otras estratagemas, como crear falsar cuentas y falsos sitios de la oposición que incitaban a los visitantes a inscribirse y así infectar sus ordenadores.

La firma no pudo identificar el lugar de implantación de los hackers ni si la información había sido transmitida al régimen de Damasco, pero señaló que los servidores se encontraban fuera de Siria y que se utilizaron técnicas e instrumentos diferentes a los de otros piratas informáticos sirios.
Desde el inicio del conflicto, en marzo de 2011, la guerra informática ha corrido paralela a la del campo de batalla entre partidarios y opositores al régimen de Al Asad.

Temas relacionados
últimas noticias