Hamas, ¿organización terrorista o guerrilla islámica?

El Parlamento Europeo aportó su "apoyo de principio" al reconocimiento de un Estado palestino, pero sin pedir a los Estados miembros de la UE que procedan a ese reconocimiento.

Después de un ataque militar israelí en la ciudad de Gaza. /AFP

Desde septiembre de 2003 la Unión Europea (UE) decidió incluir a Hamas en su lista de grupos terroristas tras un largo debate entre los Estados miembros, que eran 15 en ese entonces. Esto implicó la congelación de todos los fondos atribuidos a esa organización y la actualización constante de los miembros pertenecientes a ella para vetarles la entrada en territorio comunitario.

Más de una década después, el tribunal de Luxemburgo decide revocar esa decisión, por considerar que "no se basó en hechos examinados por las autoridades nacionales competentes, sino sobre imputaciones factuales obtenidas de la prensa y de Internet". El tribunal es claro en que no está definiendo si Hamas es terrorista o no, sino que la manera como fue incluida en la lista de grupos terroristas de la UE no obedece los protocolos necesarios.

La respuesta del tribunal obedece a la demanda que introdujo el propio grupo Hamas en 2010 contra la inclusión de la organización en la lista terrorista de la UE. La decisión del tribunal no implica el inmediato descongelamiento de los fondos y otras medidas restrictivas y está abierta a apelación por parte del Consejo Europeo.

No es la única movida en Europa con respecto a Palestina. El Parlamento Europeo también aportó este miércoles su "apoyo de principio" al reconocimiento de un Estado palestino, pero sin pedir a los Estados miembros de la UE que procedan a ese reconocimiento como lo pedían varios grupos políticos. Según una resolución adoptada por 498 votos contra 88, el Parlamento europeo manifestó su "apoyo de principio al reconocimiento de un Estado palestino y una solución de dos Estados", pero ello "debería ir junto con el proceso de paz".

Ambos hechos, directa o indirectamente, suponen un avance del lobby palestino en Europa y le restan argumentos a Israel para justificar sus operaciones militares a gran escala en la Franja de Gaza y el régimen de ocupación que impone en todos los territorios palestinos. Hay que revisar la historia para entender las implicaciones.

Desde la Guerra de los Seis Días de 1967, Israel impuso una administración militar en Gaza hasta 2005. En 1987, durante la primera intifada palestina, Hamás nació como un movimiento político islámico, que luego tendría un brazo de resistencia armada, las Brigadas Ezzedine al Qassam, en contra de la ocupación israelí.

El reclamo original de Hamás fue recuperar la Palestina histórica, todo el territorio que fue entregado a Israel para que creara su Estado en 1948, y establecer allí un Estado islámico con Jerusalén como capital. Esta posición, sin embargo, se ha matizado: en 2006, con un documento que dio origen a la unidad nacional firmado entre Al Fatah y Hamás, el movimiento aceptó la idea de un Estado palestino en las fronteras previas a la Guerra de 1967 -compuesto por los territorios de Cisjordania y la Franja de Gaza y cuya capital debía ser Jerusalén Este-. Esto implicó un tácito reconocimiento de la existencia de Israel por fuera de esas fronteras.

Por eso, algunos expertos dicen que ya no es correcto decir que Hamas proclama la destrucción de Israel. El gobierno israelí no comparte esta postura. Michal Maayan, embajadora encargada de Israel en Colombia, dice que Hamas no reconoce el derecho de Israel a existir. “Lo único que buscan es hacer desdichada la vida de los ciudadanos israelíes, causando pánico, dolor y muerte, a través de la "resistencia violenta".

En 2005, el gobierno israelí retiró los asentamientos, las bases militares y los 9.000 colonos que estaban en la Franja de Gaza. Pero la retirada no solucionó el problema. En 2006 Hamás ganó las elecciones en Gaza y en 2007 se tomó el poder allí, expulsando a Fatah y agudizando la división entre ambos partidos políticos palestinos. Durante estos años ocurrieron hechos violentos, como el lanzamiento de cohetes contra Israel y el secuestro por parte de Hamás del soldado israelí Gilad Schalit, ante los cuales Israel respondió imponiendo un bloqueo terrestre, aéreo y marítimo sobre Gaza. Ese bloqueo se mantiene y es una causa de la violencia, el empobrecimiento y el deterioro en las condiciones de vida en la zona. La ONU ha calificado este bloqueo como un castigo colectivo a la población civil, prohibido por el derecho internacional.

Aunque se supone que desde 2005 no hay presencia civil o militar permanente de Israel adentro de Gaza, la ONU sigue considerando que el territorio está bajo ocupación, así como Cisjordania y Jerusalén Este. La lucha de Hamás sigue siendo contra la ocupación irsaelí y, en las negociaciones para alcanzar un alto al fuego durante los frecuentes enfrentamientos con Israel, su principal exigencia es que se levante el bloqueo.

Hamás ha atacado con cohetes que son disparados de manera indiscriminada contra la población civil israelí. También sus militantes han cometido atentados suicidas que han afectado a la población civil israelí. Estos se podrían clasificar como actos de terrorismo. Pero de ser así, bajo la misma clasificación podrían entenderse las desproporcionadas operaciones militares de Israel en Gaza, en las cuales también han muerto miles de civiles inocentes y han sido destruidas miles de viviendas e infraestructuras civiles. La ONU y múltiples organizaciones han denunciado las violaciones al derecho internacional cometidas por Israel en el marco de esas operaciones.

Para Estados Unidos, Japón, Canadá, Australia e Israel, Hamas sigue siendo un grupo terrorista. Michal Maayan dice que "Hamas es una organización terrorista que desde su fundación, en 1987, declaró la Guerra Santa a Israel. Desde entonces ha cometido atroces ataques suicidas que han dejado centenares de víctimas civiles y han lanzado miles de cohetes con el único propósito de segar la vida de ciudadanos israelíes. En sus 27 años, Hamás ha logrado mucho en términos de terrorismo – la explosión de autobuses, ataques terroristas contra la población civil, construcción de túneles terroristas, usando personas como escudos humanos y esta es sólo una parte de la lista. Creemos en la convivencia pacífica, pero en lo que se refiere a Hamas, no hay posibilidades para los israelíes y los palestinos de vivir en paz".


@DanielSalgar1