La historia de un tetrapléjico en estado vegetativo cuya vida está en manos de un tribunal

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos deberá decidir entre los argumentos de una familia dividida entre practicar la eutanasia o no hacerlo.

AFP

 El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) inició el miércoles el examen del caso de un tetrapléjico francés en estado vegetativo, que divide a su familia en favor y en contra de poner fin a su vida y reavivó en Francia el debate sobre la eutanasia.

Víctima de un accidente de carretera en 2008, Vincent Lambert, de 38 años, sufre lesiones cerebrales irreversibles y su estado no cesa de degradarse. Después de haberse enfrentado en los tribunales franceses, sus familiares se encontraron en la audiencia de la instancia europea, que dará dentro de un mes o dos su veredicto, que será definitivo.

Desde hace un año, la esposa de Vincent Lambert, Rachel Lambert, respaldada por los médicos que lo atienden y por seis de los ocho hermanos de su marido, desean "dejarlo irse". Pero los padres del paciente, católicos tradicionalistas, se oponen a ello.

Fueron los padres, junto con una hermana y un hermanastro de Vincent Lambert, los que recurrieron al tribunal de Estrasburgo para cuestionar la decisión tomada en junio pasado por la más alta jurisdicción administrativa francesa, el Consejo de Estado, de autorizar el cese de la alimentación y la hidratación artificiales del paciente.

Su recurso llevó al TEDH a ordenar de urgencia la suspensión de la aplicación de la instancia francesa, para tener tiempo de ocuparse del caso. Un proceso en el TEDH puede durar varios años, pero el tribunal decidió acelerar esta causa que concierne la vida de un hombre.

Su instancia suprema, la Gran Cámara, se pronunciará sobre la conformidad de la decisión de la justicia francesa respecto a la Convención Europea de Derechos Humanos.

El Consejo de Estado francés estimó que la decisión de cesar los tratamientos, tomada por los médicos con el acuerdo de la esposa del paciente, es conforme con la legislación francesa sobre el fin de la vida. Estimó que el mantenimiento en vida de Lambert constituiría una "obstinación no razonable", dado su estado.

Se basó asimismo en la voluntad expresada por Lambert antes del accidente. Según su esposa, él no deseaba ser mantenido en vida artificialmente en caso de dependencia extrema. Rachel Lambert, de 33 años, pide que lo "dejen irse" para "respetar al hombre que era".

'Eutanasia disfrazada'

"No dejar partir a Vincent Lambert es no respetarlo", afirmó asimismo el martes el doctor Eric Kariger, jefe de cuidados paliativos de Reims (130 Km al nordeste de París), instando a evitar "un encarnizamiento" con su antiguo paciente.

Pero los padres de Lambert no renuncian y denuncian una "eutanasia disfrazada". "Espero que el TEDH detenga esta locura. Vincent no está en fin de vida, sólo es minusválido", declaró a la AFP al llegar a Estrasburgo su madre, Viviane Lambert, católica tradicionalista pero que afirma que su posición no tiene nada que ver con su fe.

El caso de Vincent Lambert avivó en Francia la polémica sobre la eutanasia. Un debate sobre el fin de la vida tendrá lugar el 21 de enero en la Asamblea Nacional (Cámara Baja) y un nuevo proyecto de ley podría ser presentado posteriormente.

La ley vigente actualmente en Francia autoriza el cese de tratamientos inútiles o desproporcionados cuyo único objetivo sea el mantenimiento artificial de la vida, así como la administración de medicamentos contra el dolor, en algunos casos incluso si los mismos "acortan la vida".

La eutanasia sólo es legal formalmente en tres países de Europa (Holanda, Bélgica y Luxemburgo), pero otros países autorizan o toleran una forma de ayuda a morir, como Suiza, que legalizó el suicidio asistido.

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