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hace 38 mins

Horror en el califato

Los militantes del Estado Islámico no sólo imponen graves castigos a los habitantes de las ciudades de Irak y Siria que tienen bajo su control, sino que matan, violan y venden personas.

Niñas y mujeres iraquíes (especialmente de la minoría yazidí) deben huir para evitar caer en manos del EI.  / AFP
Niñas y mujeres iraquíes (especialmente de la minoría yazidí) deben huir para evitar caer en manos del EI. / AFP

Asesinatos, ejecuciones, conversiones forzadas, secuestros, violencia sexual y torturas son las estelas que deja a su paso en Siria y el norte de Irak el Estado Islámico. El grupo yihadista, que declaró un califato en las zonas que controla entre el norte iraquí hasta la provincia de Al-Raqa, en la región oriental de la vecina Siria, lo controla todo: la venta de alimentos, alcohol, tabaco, el consumo de drogas (quien sea sorprendido se le pueden amputar las manos), las relaciones personales (el adulterio se pena con lapidación), también vigilan el uso del velo islámico, el consumo de agua, luz y cualquier norma que vaya en contra de la Sharia (ley islámica).

El reino del terror que han instaurado provocó que el Consejo de Derechos Humanos de la ONU estudiara la gravedad de los abusos cometidos por los extremistas. La responsable adjunta del alto comisionado de los Derechos Humanos, Flavia Pansieri, señaló que “las violaciones cometidas pueden equivaler a crímenes de guerra”.

“Muchos han sido directamente asesinados, otros sitiados y privados de alimentos, agua y medicinas”, sostuvo Panseri, quien dijo sobre los yazidíes —una de las minorías más afectadas— que al menos un millar fueron asesinados en las últimas semanas y unos 2.750 secuestrados o esclavizados. “Al menos 2.250 mujeres y niños han sido detenidos como rehenes en la prisión de Badoush en Mosul, en Tal Afar y otros lugares bajo control del EI”, agregó.

La presencia y el control de EI se extiende por el norte a partes de las ciudades de Faluya, Ramadi, Tikrit, Tal Afar y Mosul, donde la ONU teme por la suerte de los civiles. La organización ha constatado que las mujeres están particularmente expuestas a los abusos de los extremistas islámicos, que a mediados de agosto hicieron que en todas las mezquitas de Mosul se leyera el anuncio de que, en adelante, todas las mujeres debían cubrirse el rostro con un velo o enfrentarse a severos castigos.

Decenas de mujeres yazidíes capturadas en Irak por los yihadistas del Estado Islámico (EI) han sido obligadas a convertirse al islam y “vendidas” para ser casadas por la fuerza en Siria con combatientes de este grupo yihadista, informaron otras organizaciones humanitarias. El EI, que siembra el terror en los territorios que controla en Irak y en Siria, “repartió entre sus combatientes a 300 niñas y mujeres de la comunidad yazidí que habían sido secuestradas en Irak durante las últimas semanas”, informó el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH).

“Entre estas 300 mujeres, al menos 27 fueron “vendidas y casadas con miembros del EI en las provincias septentrionales de Alepo y de Raqa, y en la de Hasaka (nordeste)”, informa la ONG, que cuenta con una red de fuentes civiles, militares y médicas en Siria. “Cada mujer fue vendida por US$1.000, tras haber sido convertida al islam”, precisó.

El 12 de agosto, el relator especial de la ONU sobre la libertad de religión y de creencias, Heiner Beilefeldt, dijo que se tenía noticia de ejecuciones y secuestros de cientos de mujeres y niños por el EI. “Algunas mujeres secuestradas han logrado contactar con la misión e informar que el Estado Islámico les ha quitado a sus hijos y que las mujeres son entregadas a los combatientes, vendidas o esclavizadas por negarse a convertirse (al islam)”, señaló el coordinador de expertos y grupos de trabajo de derechos humanos de la ONU, Chaloka Beyani.

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Londres, en alerta por yihadismo

La confirmación de  la presencia de ciudadanos británicos en las filas del Estado Islámico (EI) puso en alerta al Reino Unido, que endurecerá las leyes antiterroristas para reforzar el control fronterizo contra los yihadistas británicos que combaten en Irak y Siria. El primer ministro británico, David Cameron, elevó la alerta por terrorismo a grave, ante el regreso de extremistas británicos que combaten en Siria e Irak junto al EI. “Somos una sociedad abierta, tolerante y libre. Pero no podemos permitir que ese aperturismo sea confundido con una tolerancia hacia el extremismo”, señaló. Londres calcula que unos 500 de sus ciudadanos han viajado a Siria o Irak para combatir junto a extremistas islámicos.

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2014-09-02T06:40:33-05:00

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Redacción Internacional

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