Human Rights Watch achaca el problema racial de EE.UU. a la "hipocresía social"

También señalaron a Chile como el país que más se encuentra "atrasado" con respecto a los casos de aborto.

José Manuel Vivanco, director para las Américas de Human Rights Watch

El director de la División de las Américas de Human Rights Watch (HRW), José Miguel Vivanco, señaló este viernes en Santiago que "el problema racial que vive Estados Unidos en la actualidad es reflejo de una sociedad hipócrita que se vale de la mano de obra barata de los inmigrantes pero no reconoce sus derechos".

"Los casos de brutalidad policial y violencia no son algo nuevo en Estados Unidos, hay una tensión muy fuerte desde hace tiempo", puntualizó Vicanco en referencia a los disturbios que sacuden desde la semana pasada Ferguson (Missouri), por la muerte de un joven afroamericano por disparos de un agente de policía.

La solución, según el experto, "pasa por dar a los inmigrantes ilegales el estatus que corresponde y acabar con la discriminación por motivo racial". En cuanto a los problemas a los que se enfrenta en la actualidad el continente americano, Vivanco señaló que "las instituciones democráticas en América Latina son débiles, hay problemas de seguridad ciudadana, crimen organizado y abuso policial".

"Colombia, México, Brasil y centroamérica son algunas de nuestras prioridades por los retos pendientes en materia de derechos humanos", explicó el dirigente de la organización sin fines de lucro.

Además, Vivanco señaló que "Chile tiene una posición adelantada frente al resto de la región" exceptuando en la cuestión del aborto donde "se encuentra especialmente atrasada respecto al resto de estados democráticos".

"Es algo inexplicable que esté penado el aborto con cárcel bajo cualquier circunstancia en Chile, incluyendo los casos de violación o incesto" precisó el jefe de Human Rights Watch en una reunión con el partido político chileno Amplitud.

Sobre la ley antiterrorista, y su aplicación en el conflicto mapuche, Vivanco cree "que en Chile no hay actos que puedan ser calificados como terroristas" y que "la ley cuenta con deficiencias serias en el derecho a defensa al permitir que alguien sea condenado únicamente con testigos de identidad protegida".

El dirigente de HRW aprovechó la ocasión para advertir sobre "la importancia del problema de niños que cruzan la frontera de Estados Unidos".

"Es el reflejo de la violencia que existe en centroamérica, principalmente Honduras, Salvador y Guatemala, donde el crimen organizado y el narcotráfico está unido en muchas ocasiones al orden policial", señaló Vivanco.

Sin olvidar que "esta situación continuará mientras los países no aborden el problema de las mafias" y que "la solución no pasa por la deportación automática de los menores a su país de origen", subrayó Vivanco.