La Iglesia que recibe Francisco

Si bien en América Latina está el 40% de los católicos del mundo, también es verdad que es una de las zonas en donde más fieles se han ido a otros credos.

Brasil, el país de la región con más católicos, recibirá al papa en julio.   / AFP
Brasil, el país de la región con más católicos, recibirá al papa en julio. / AFP

 Según el Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam), diez mil personas por día abandonan la Iglesia Católica. Según el Latinobarómetro, el estudio de opinión pública regional más completo, la proporción de latinoamericanos que se declaran católicos pasó de 75% a mediados de los años 90 a cerca de 65% en 2011. Hoy en día los evangélicos representan una gran amenaza para la Iglesia católica, pues ya son el 14% de los latinos.

“Es lógico que ese fue uno de los motivos para la elección del cardenal argentino Jorge Bergoglio. Se trata de darle al papa un rostro que lo aproxime más al hemisferio sur, a Latinoamérica y a los pobres”, dijo a Efe Douglas Cabral Dantas, profesor de Cultura Religiosa de la Pontificia Universidad Católica (PUC) de Minas Gerais.

De acuerdo con un sondeo divulgado el mes pasado por el Pew Research Center, Europa dejó de ser mayoritaria entre los católicos, posición asumida por América Latina. “Los cardenales electores del papa pensaron en varias cosas cuando votaron por la necesidad de mantener la mayoría” de católicos en América Latina, según Ildo Bohn, secretario de información del Centro de Estudios Bíblicos (CEBI) de Brasil.

Con 191 millones de habitantes, Brasil es el país con la mayor población católica del mundo: 123 millones. Sin embargo, los datos del sondeo poblacional de 2010 publicados recientemente revelaron que la población creció, pero el número de católicos disminuyó. El censo del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE, estatal) mostró una caída en el número de católicos entre 2000 y 2010. De 74% pasaron a ser el 64,6% en ese período, le explicó a la agencia AFP Claudio Crespo, investigador del IBGE.

Por eso, el primer país de la región que el nuevo papa visitará será Brasil, en julio, cuando a Río de Janeiro lleguen millones de jóvenes para la Jornada Mundial de la Juventud.