Incendio de Valparaíso deja más de 11 muertos y miles de damnificados en Chile

"Es una tremenda tragedia, tal vez el peor incendio de la historia de Valparaíso", dijo Bachelet.

AFP

Al menos once personas murieron y otras 10.000 tuvieron que ser evacuadas en el puerto de Valparaíso, uno de los más importantes de Chile, donde el sábado se desató un voraz incendio que arrasó unas 500 viviendas y que aún mantenía algunos focos este domingo.

La presidenta Michelle Bachelet llegó la mañana del domingo a Valparaíso (120 kms al oeste de Santiago) para coordinar la emergencia, de la que se empiezan a reconocer daños y víctimas.

"Es una tremenda tragedia, tal vez el peor incendio de la historia de Valparaíso", dijo Bachelet, quien confirmó el balance de once víctimas fatales.

El incendio ha destruido al menos 500 viviendas y mantiene en vilo a la población de esta ciudad de 270.000 habitantes.

Hasta ahora, se han habilitado cinco albergues, aunque muchos de los daminificados han ido a casas de familiares, según las autoridades.

Con la luz del día, los vecinos volvían a sus casas para evaluar los daños, y en la mayoría de los casos, solo encontraban escombros.

Mónica Vergara perdió todo salvo a sus cuatro hijos. Su casa estaba en el cerro La Cruz uno de los más afectados por el incendio

"Sentí una explosión desde bajo la tierra, la explosión levantó entera la casa, y un bombero nos evacuó. Lo perdí todo pero los hijos están vivos y es lo que importa", dijo abrumada a la AFP.

En los cerros era intenso el humo y el olor a madera quemada. El fuego afectó a barrios muy pobres, instalados de forma precaria y a veces sin permiso en los cerros, donde las casas son en su mayoría de madera y de lata.

"Tenía un infierno alrededor de mi familia", dijo a la AFP Miguel Ramírez, poblador del cerro Mariposas. "El fuego bajó desde los cerros y quemo todas las casas de alrededor", agregó.

El incendio comenzó en horas de la tarde del sábado en el camino La Pólvora, una zona forestal, precisó un comunicado la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi), para luego extenderse rápidamente debido a la alta temperatura y fuertes vientos que se registran en la zona.

Los bomberos, con rostros cansados y enrojecidos, seguían trabajando en los cerros Mariposas y la Cruz, los más afectados por el siniestro, donde ya no había fuego pero si mucho humo.

Las familias que no fueron evacuadas se mantenían en las puertas de sus casas, asustadas de que el fuego se reavive, a causa de las altas temperaturas previstas para este domingo -con máximas de 28 grados- y los vientos de 40 km.

El fuego se está combatiendo con el apoyo de 17 aeronaves y unos 3.500 efectivos de los bomberos y la policía.

Las autoridades decretaron una prohibición de venta de alcohol y evacuaron la cárcel de mujeres que se ubica en Valparaíso.

- Zona de Catástrofe -

En la madrugada, Bachelet decretó zona de catástrofe y desplegó a las Fuerzas Armadas para resguardar la seguridad y ayudar a los damnificados.

Casi en seguida comenzó una campaña para recolectar ayuda para los damnificados, como colchonetas, frazadas y leche.

Los incendios son un viejo enemigo de Valparaíso, donde miles de familias viven encaramadas en los cerros, en terrenos no aptos para la construcción.

El puerto, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, es visitado cada años por miles de turistas maravillados por sus 44 cerros, desde donde cuelgan casas de colores, a las que se acceden por interminables escaleras, añosos ascensores y estrechos pasajes, una geografía que complica las labores de emergencia.

En dos semanas, la ciudad ha vivido dos evacuaciones masivas: primero por una alerta de tsunami desatada por un terremoto de 8,2 grados de magnitud en el norte del país que obligó a evacuar las costas, y esta madrugada por el incendio voraz que se propagó con rapidez entre los cerros.

En ambos casos, Bachelet decretó rápidamente el estado de catástrofe, y dejó a las Fuerzas Armadas desplegadas por las calles a cargo de la seguridad y la ayuda de los damnificados.

El voraz incendio suma un nuevo desafío para Bachelet, quien a un mes de asumir la presidencia con un ambicioso programa de reformas estructurales deberá reordenar nuevamente sus prioridades tanto en el norte del país con los damnificados por el terremoto, como en Valparaíso.

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