Las incógnitas de la tragedia en el río Yangtsé, en China

La catástrofe tras el inexplicable volcamiento de la embarcación ha dejado 26 muertos, 14 supervivientes y más de 400 desaparecidos.

Continúan 400 personas desaparecidas.EFE

El hundimiento del "Estrella Oriental" en el río Yangtsé, en el que se estima que aún hay cientos de atrapados, sigue rodeado de incógnitas, desde las circunstancias que lo hicieron volcar bruscamente, hasta cómo rescatar a posibles supervivientes.

Con 26 muertos, 14 supervivientes y más de 400 desaparecidos, el accidente ocurrido el lunes por la noche podría ser una de las peores tragedias fluviales de la historia de China.

Como en otras catástrofes, es inevitable que surjan preguntas para intentar arrojar algo de luz a lo ocurrido, comenzando por cómo un barco en servicio desde hace 20 años y que, según su compañía, la estatal Chongqing Wanzhou Dongfang, había pasado las pertinentes inspecciones, se hundió en alrededor de un minuto.

Tras cierta especulación sobre si fue un tornado lo que hizo volcar brutalmente a la embarcación, como el capitán y el jefe de máquinas contaron a la policía una vez a salvo, el Observatorio Meteorológico de Wuhan (próximo al lugar de los hechos) constató que hubo un fuerte huracán en la zona cuando ocurrió el accidente.

Hasta entonces sólo se había confirmado un fuerte temporal de vientos y lluvias en ese tramo del Yangtsé, en la sección de Jianli (centro de China), lo que lleva a expertos como el profesor Yang de la Universidad Marítima de Shanghái, quien prefiere identificarse sólo con su apellido, a matizar el tipo de fenómeno.

"Se trató de una manga de agua (un fuerte remolino que puede ser como un tornado en el agua) con un diámetro de dos kilómetros, algo que pasa con poca frecuencia y que es muy difícil de detectar", dice a Efe.

La Agencia para la Seguridad Marítima del Yangtsé, responsable de emitir las alertas a los barcos, no se ha pronunciado de momento ni ha respondido a preguntas de los medios.

Por otro lado, se sabe que el capitán no envió una señal de socorro, en principio por falta de tiempo, y es posible que su decisión de continuar la travesía pese al fuerte temporal y de abandonar la nave le acarreen consecuencias.

Aún a disposición policial junto al jefe de máquinas, "el capitán podría enfrentarse a una pena de cárcel como responsable de la seguridad del barco, aunque hay que esperar al resultado de la investigación", dice a Efe el abogado chino Li Xongbing.

De encontrarle culpable, "lo más normal sería una pena de menos de tres años, aunque de tratarse de un escenario más grave podrían ser hasta siete", añade, mientras enfatiza que aún son todo especulaciones, contando además con la mínima capacidad de reacción -y por tanto para ayudar- al hundirse el barco en tan poco tiempo.

Pero casi 48 horas después de su hundimiento, el lunes a las 21:28 hora local (13:28 GMT), y sin que se haya localizado aún hoy a ningún superviviente, las miradas están puestas en las tareas de socorro que llevan a cabo los equipos de rescate.

Al negativo impacto del mal tiempo se suma la delicada posición del barco, boca abajo y "sin que se le pueda voltear para evitar la gran entrada de agua", explica Yang, y añade a Efe que, de momento, se ha agujereado parte de la quilla que sobresale del río para introducir oxígeno.

"En los primeros pasos del rescate no van a utilizar una grúa que eleve el barco", considera el experto, quien subrayó que quizás ésa sea la segunda opción, de acuerdo a lo que contemplan diarios oficiales como el Global Times.

Pero, ¿qué probabilidades hay de que aún haya gente con vida en su interior?

Unos 200 buzos, guiados por ingenieros que se han desplazado a la zona, exploran los rincones del barco de forma exhaustiva, con la dificultad añadida de que hay múltiples compartimentos y poca visibilidad para encontrar personas con vida, algo que es posible, según dicen a Efe expertos que prefieren no revelar su identidad.

El barco está en un tramo del río con una profundidad de unos 15 metros, menor que la altura de la embarcación (unos 18,5), de forma que la quilla sobresale, y, si bien lo más sencillo es taladrar, el peligro es que el barco no esté bien asentado y que un agujero grande inunde los lugares donde estén los posibles supervivientes.

Una esperanza que no pierden los familiares de los desaparecidos, en su mayoría jubilados del este de China que embarcaron en el "Estrella Oriental" hace una semana para un crucero de 13 días por el Yangtsé entre Nankín, capital de Jiangsu (este) y Chongqing (suroeste), una de las rutas turísticas más populares del país.