Periodismo y posconflicto: retos y desafíos para el próximo cuatrienio

hace 1 hora

Las indelicadezas de Tony Blair en la paz de Oriente

La ineficacia y posibles conflictos de intereses del exprimer ministro británico en su trabajo como asesor el Cuarteto para la paz de Oriente Medio lo han llevado a ser blanco de críticas.

 Desde 2007, el exprimer ministro británico Tony Blair ocupa el cargo de enviado especial del Cuarteto (Estados Unidos, Rusia, Naciones Unidas y la Unión Europea) para la paz en Oriente Medio, es decir, para una eventual solución del conflicto entre Israel y Palestina. No obstante, de acuerdo con un artículo publicado por el Financial Times, el diplomático de origen escocés podría estar pasando por sus últimos días en esta posición. Las razones son varias, pero entre ellas están los nulos avances en el diálogo entre las partes, la poca fluidez de acuerdos entre los integrantes del Cuarteto y el desgaste de Blair, que a este punto, con múltiples contratos de asesorías para países y compañías privadas, ya no se sabe si es un diplomático con sentido de neutralidad o un empresario que se dedica a cuidar sus intereses y los de sus clientes.

Según el periódico económico, el propio Blair es consciente de que su papel ya no es sostenible. La resistencia a su figura ha ido en aumento, especialmente entre Washington y Bruselas, donde a las posibles objeciones de conciencia derivadas de los millonarios contratos que ejecuta Tony Blair Associates se suma el rechazo que despierta en los altos rangos de la Autoridad Palestina. Parte de estas reservas provienen desde su rol de primer ministro del Reino Unido (1997 – 2007), cuando fue un resulto apoyo de las invasiones a Irak y Afganistán.

Sin embargo, ante una eventual salida, Blair ha expresado su disposición a ayudar con la paz de Oriente Medio desde otros frentes. El Financial Times, por otra parte, sostiene que la jefa de la política exterior de la Unión Europea, Federica Mogherini, desea que los cambios que se vienen en el Cuarteto sirvan para que Europa asuma una posición más sólida (¿crítica?) sobre la conducta de Israel. Bruselas dejó de financiar la oficina de Blair desde 2012 y en el pasado mes de febrero, cuando en Munich (Alemania) tuvo lugar la última reunión ministerial del Cuarteto, Blair no fue invitado a la sesión, justamente convocada por Mogherini.

Las conexiones de intereses de Tony Blair son numerosas y variadas. Desde la surcoreana UI Energy (con contratos de explotación en el Kurdistán irquí), hasta Mubadala, un fondo de inversión en los Emiratos Árabes Unidos. En el medio de esto, aparecen también constantes asesorías a la familia real de Kuwait desde 2007, a empresas como PetroSaudi (donde la influencia de la familia real de Arabia Saudita no es poca), otros fondos de inversión como JPMorgan y contratos en países como Perú, Colombia, Vietnam y Kazajistán.

Un diplomático europeo, citado bajo anonimato aseguró que “Ya es hora de cambiarlo. Él (Blair) ha sido ineficaz en este trabajo. No tiene ninguna credibilidad en esta parte del mundo”. Declaraciones que van en la misma dirección de otra fuente anónima, esta vez del equipo diplomático de Estados Unidos: “Tony Blair no es ni un activo ni un pasivo. Su papel actual ya no es viable”.

La situación cada vez parece menos sostenible para el exprimer ministro, a pesar de que personalidades como el secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, estén de acuerdo con que continúe en su cargo de enviado especial. Su continuidad podría estar ligada también a la configuración del nuevo gobierno de derecha de Tel Aviv, que será producto de la reelección conseguida por el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu. El líder judío se ha movido en una amplia línea sobre una eventual salida del conflicto con Palestina. Durante la campaña apuntó que una solución de dos Estados no estaba contemplada, pero una vez obtuvo la victoria trazó los límites de esta posibilidad en la voluntad palestina. Del otro lado, desde la Franja de Gaza y desde Cisjordania, muchos se preguntan cómo es que Blair nunca se ha opuesto férreamente a la política de construcción de asentamientos de Israel en territorio ocupado.

Vea: Lea el artículo ‘Tony Blair poised to step back from Middle East peace envoy role’ en el Financial Times

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