El presidente hablará hoy ante la plenaria de Naciones Unidas. Se espera que los temas principales de su discurso sean la lucha contra las drogas y la crisis de Venezuela.

'Independencia, reto de la CIDH'

Para Cantón, la Comisión también deberá fortalecer su diálogo con los estados. Critica la gestión de José Miguel Insulza en la OEA.

Luego de una década en la secretaría ejecutiva de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Santiago Cantón deja uno de los órganos más activos de la OEA, que ahora será ocupado por el mexicano Emilio Álvarez Icaza. Durante su periodo, la CIDH ha expedido miles de medidas cautelares, y ha enviado cientos de casos a la Corte Interamericana.

Cantón renuncia a la CIDH en medio de uno de sus momentos más difíciles, marcado por fricciones con la secretaría general de la OEA, y un grupo de estados miembros que ha buscado reformarla. Según Cantón esas reformas buscan cortar la autonomía de la CIDH. En entrevista con El Espectador, Cantón habla sobre los retos que tiene al frente la Comisión, la actitud cambiante de Colombia frente a la CIDH, y sobre el papel futuro de este organismo en la defensa de derechos humanos en América Latina.

¿Cómo está la CIDH hoy y cuál es el mayor reto hacia el futuro?

Hay ciertas cosas constantes a lo largo de cinco décadas que han convertido al sistema interamericano de derechos humanos en el sistema regional de protección de DDHH más avanzado del mundo entero, incluso más avanzado que el de Europa. Lo primero es independencia y autonomía, que se basa en que sea la CIDH la que elija a sus propios miembros. Esto no está garantizado, y hay que trabajarlo día a día. No solo frente a los estados, sino también frente a la sociedad civil.

Lo que ha sucedido en los últimos años, luego de un periodo de independencia muy bueno, es que ha tocado empezar a fortalecerla frente a la secretaría general de la OEA, desde donde ha habido intentos, no éxitos, pero sí intentos, de entender la independencia de la CIDH de manera distinta. El gran reto del próximo secretario es fortalecer y luchar por la independencia y la autonomía de la CIDH.

En segundo lugar, hay que fortalecer el diálogo con los estados. Es una realidad que frente al aumento en el impacto de la CIDH, debe haber una etapa de dialogo más fluido, en la que los estados entiendan también mejor cómo funciona el sistema, especialmente las cancillerías.

Los estados dicen que hay una falta de transparencia detrás de esa autonomía. En la escogencia del capítulo IV, que señala a los países donde las violaciones a los DDHH son más graves ¿Falta mejorar eso?

La CIDH ya es uno de los órganos más transparentes de la OEA. En cuanto al capítulo IV, siempre las criticas han venido solamente de los países que están en el capítulo IV. Esto no es de ahora, es de siempre. Lo que uno tiene que pensar es cómo fortalecer los DDHH, y si el capítulo IV lo hace, pues hay que seguir usándolo. Si hay otra forma, pues hay que encontrarla. Y no he visto propuestas en ese sentido en esta discusión.

Un grupo de países armó un grupo de “fortalecimiento del sistema interamericano” dentro de la OEA que hizo varias propuestas. ¿Qué piensa de ellas?

En el año 95 el gobierno de Fujimori propuso fortalecer al sistema interamericano. Y pidió que la comisión se dedicara a hacer un mayor trabajo de promoción de los derechos humanos. Eso es muy similar a lo que se está proponiendo ahora. Y es porque si uno se dedica a hacer conferencias y charlas con los estados no hace las otras cosas que son las que más les molestan a los estados.

Si en realidad quieren fortalecimiento es importante decir qué instrumentos quieren proponer. No hay ninguna propuesta. Es más, las propuestas que hace el Secretario Insulza claramente debilitan la independencia de la CIDH.

¿Por qué todo este debate del ”fortalecimiento” se ha vendido dando bajo eufemismos que incluso la misma CIDH utiliza?

Estoy de acuerdo, y no es exclusividad de la comisión y los estados, el mundo diplomático se mueve de esa manera. La propuesta de fortalecimiento viene de Venezuela y Ecuador, y en su momento Colombia, que eran los países que estaban en el capítulo IV y tenían denuncias que querían ocultar. ¿Son esos países los que quieren que se fortalezca el sistema o están utilizando los eufemismos para debilitarlo?

¿En marzo el presidente Chávez anunció que Venezuela abandonaría la CIDH? ¿En qué quedó eso?

No pasó nada. Fue un anuncio sin un paso concreto. Sería una lástima que haga lo que se puede hacer, según la convención interamericana. Existe un procedimiento de denuncia de la convención interamericana que implica que una vez que se denuncia, un año después no se pueden enviar casos a la Corte Interamericana. La otra alternativa es salir de la OEA.

La OEA parece cada vez menos relevante. Tiene problemas financieros y hondas fracturas políticas. ¿Cómo un órgano adjunto de la OEA, el sistema interamericano está condenado a la misma suerte?

La OEA lleva años buscando el camino para avanzar en la dirección correcta. Todos los que venimos del mundo de los derechos humanos pensamos que el actual secretario José Miguel Insulza era la persona indicada. Y claramente se ha demostrado que no era así. Pero creo que el sistema interamericano de DDHH, la CIDH y la Corte, tienen una institucionalidad en la región que permite que haya una independencia de la OEA. Mucha gente habla de la CIDH sin pensar en la OEA y eso es muy bueno, en el caso de que la OEA continúe hundiéndose.

El problema está en el aspecto financiero. La OEA da 45% de los recursos de la CIDH, sin embargo cada vez más, el 55% restante, viene de afuera. Y más allá de que la CIDH y la Corte sean de los organismos de mayor credibilidad en la OEA, es de las áreas de trabajo que menos recursos reciben.

Da la impresión de que a veces la relación de Colombia con la CIDH ha sido fluida y en otras se dificultó.

Colombia y el sistema interamericano de DDHH han tenido una historia cruzada. Fue en Bogotá, en 1948 cuando se fundó, con la firma de la Convención Americana de los Derechos y Deberes del Hombre. Y más adelante, el expresidnete César Gaviria en la secretaría de la OEA, hizo más que ningún otro secretario en la historia por fortalecer el sistema. Santos recibió el oleaje de la situación tensa entre la CIDH y el gobierno de Uribe. Ha habido un cambio, pero no desde que llegó inmediatamente Santos, sino luego de la discusión de Mapiripán. Desde entonces hubo una posición más abierta al diálogo y menos confortativa.

Pero fue en medio de las supuestas falsas víctimas de Mapiripán, que a través de Fernando Carrillo, el director de la Agencia de Defensa del Estado, Colombia empezó a hablar abiertamente de una reforma al sistema para darle más “transparencia” y “legitimidad”.

Fernando Carrillo conoce el sistema interamericano, e hizo aportes importantes trabajando desde el BID. Creo que ahora se está equivocando en algunas de las respuestas que dio, acerca de la comisión en especial. Ojalá modifique su posición y vuelva a apoyar al sistema, que ha sido parte de la tradición jurídica de Colombia. Y si bien Colombia dice que no, en el fondo sabemos que hace dos meses buscaban debilitarlo. Esperemos la que yo creo es la posición actual, se mantenga, y busquen un real fortalecimiento.

¿Luego de 10 años hay arrepentimientos?, Por ejemplo, en el caso de la represa de Belo Monte, en Brasil, cuando la CIDH ordenó detener un proyecto multimillonario y enfureció a uno de los países más poderosos del continente.

Yo no puedo arrepentirme o felicitarme por cosas que estaban fuera de mi decisión. Yo era responsable de muchas cosas, pero las decisiones tomadas por la comisión son tomadas por todo el colectivo de siete personas. Mirando para atrás es fácil tomar posición al respecto, y digamos que es posible que el diálogo más fluido con el gobierno de Brasil en ese momento pudo haber evitado algunos de los problemas que salieron después.

Emilio Álvarez, nuevo secretario de la CIDH

El mexicano Emilio Álvarez, expresidente de la Comisión de Derechos Humanos de la capital mexicana, fue elegido como nuevo secretario ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Álvarez es sociólogo y profesor universitario y deberá ser ratificado en el cargo por el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza. El nuevo secretario ejecutivo entra en reemplazo del argentino Santiago Cantón y asumirá el cargo en momentos en que la OEA impulsa un proceso de reformas de la Comisión, que según diversas organizaciones de derechos humanos y el propio Cantón tienen como objetivo disminuir sus atribuciones. “La selección de Emilio Álvarez fue el resultado de un proceso amplio, abierto, transparente y participativo”, destacó la CIDH, organismo autónomo dependiente de la OEA que vela por los derechos humanos en el continente.