Indígenas encarcelados por masacre de clan en Amazonía ecuatoriana

Una historia de venganzas, raptos y muertes entre waoranis y taromenanes acapara la atención mundial.

Flickr/ barefoot expeditions

La Corte de Justicia de la provincia de Orellana, en la Amazonía de Ecuador, ordenó llevar a prisión de manera preventiva a 6 indígenas de la etnia waorani acusados de matar a al menos 20 miembros de los clanes tagaeri-taromenani. La historia que ha conmocionado al pueblo ecuatoriano y comienza a tener eco en todo el mundo comenzó a gestarse el pasado 5 de marzo.

De acuerdo al relato que Orengo Tokari, indígena waorani, ofreció a través de la televisión ecuatoriana, ese día los hombres de la tribu tagaeri-taromenani asesinaron a su tío, el guerrero huaorani Ompore Omeway, de 70 años, y Buganey Caiga, de 64.

Llenos de rabia, y siguiendo las leyes de sus pueblos, él y sus primos decidieron que tal afrenta exigía una venganza. Con 17 lanzas en sus manos, el 29 de marzo se internaron en las tupidas selvas ecuatorianas en busca de sus esquivos enemigos.

“Porque murió mi tío, nosotros quedamos un rato con la pena. En nuestra cultura nosotros tenemos que hacer enfrentamiento con los taromenane”, dijo Tokari, cuyas declaraciones fueron reproducidas por el periódico El Comercio de Ecuador. “Yo ordenaba a mis primos: ¡Nosotros no somos mujeres, somos hombres, nuestra nacionalidad es huaorani, todavía tenemos la cultura! Entonces cogimos como 17 lanzas de mis tíos finados, hicimos llevando a la selva (y las llevamos a la selva)”.

Fueron nueve largos días de caminatas en busca de pistas sobre los taromenane. Cuando por fin descubrieron las casas de sus enemigos, cerca del río Tiguacuno, en la zona protegida del Yasuní, en Orellana, se lanzaron al ataque. Fue un saldo sangriento y brutal: cinco personas murieron y dos niñas taromenane raptadas. Esto según su relato porque otros líderes indígenas de Ecuador desmintieron la cifra y han dicho que los muertos fueron 30.

Cawetipe Yeti, presidente de la Nacionalidad Waorani del Ecuador, en una entrevista concedida al periódico El Comercio, confirmó que entre las víctimas se encontraban niños, adolescentes, adultos y ancianos.

Pasaron varios meses de investigaciones hasta que este martes un comando de la policía ecuatoriana llegó en helicóptero hasta un poblado de los waorani, en el Parque Nacional Yasuní, y tomó presos a 6 indígenas. El miércoles de esta semana, el juez Segundo de Garantías Penales de Orellana, Álvaro Guerrero, dispuso que los indígenas capturados fueran a la cárcel. La Policía también rescató a una de las niñas taromenane.

La Fiscalía indicó que para garantizar el cumplimiento de los derechos constitucionales y legales, la diligencia judicial contó con la asistencia de un traductor bilingüe en la lengua nativa de los procesados, el wao.

Según informó la Agencia EFE, el fiscal que lleva el caso, Andrés Cuasapaz, presentó pruebas que hacen presumir la posible masacre del clan taromenane a manos de los waorani, aunque las autoridades no han logrado encontrar los cadáveres de las supuestas víctimas.

Testimonios de pobladores y de miembros de la propia comunidad waorani, así como fotografías y otras evidencias fueron presentadas en la audiencia.

A la audiencia judicial asistió también el fiscal general del Estado, Galo Chiriboga, quien aseguró que este caso es emblemático, pues es la primera vez que se lleva a la justicia un caso como estos, en los que están involucrados indígenas en aislamiento voluntario, cuya condición es protegida por las leyes. "Este acto jurídico se desenvuelve dentro del marco de la Constitución, que garantiza la vida de las personas", afirmó Chiriboga.

Los dirigentes de la etnia waorani se han mostrado sorprendidos ante la decisión de las autoridades judiciales ecuatorianas de intervenir en sus asuntos internos y en los que según ellos rigen otras normas.

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