Indignados exigen renuncia del presidente de Honduras

Las movilizaciones comenzaron en mayo pasado para exigir cárcel para funcionarios y empresarios corruptos que saquearon 330 millones de dólares al Seguro Social.

AFP

Miles de manifestantes indignados se movilizaron este viernes en Honduras, en dos marchas con antorchas, coreando consignas contra el presidente Juan Orlando Hernández y clamando una comisión internacional que lo investigue por corrupción.

"Fuera JOH (las iniciales del presidente)", gritaban los manifestantes -unos 5.000 en cada una de las marchas según estimaciones de los activistas.

Una de las movilizaciones, encabezada por los jóvenes Ariel Varela y Miguel Briceño, recorrió medio kilómetro por el bulevar Morazán, noreste, hasta la embajada de Estados Unidos, donde se reunieron en el embajador, James Nealon.

Otra movilización partió del frente de la Universidad Nacional recorriendo un kilómetro por el bulevar Suyapa hasta llegar en las cercanías de Casa Presidencial, donde hay un grupo de 29 personas en huelga de hambre con las mismas exigencias.

Varela dijo a la AFP que decidieron reunirse con Nealon porque un comité del Senado de Estados Unidos ha aprobado dos millones de dólares para la instalación de la comisión contra la impunidad.

Un de los activistas de la otra marcha, Gilberto Ríos, explicó a la AFP que ellos están en desacuerdo con el apoyo de Estados Unidos, y por eso marcharon por separado.

Sin embargo, ambas movilizaciones se juntaron, ya muy disminuidas, frente al lugar de la huelga de hambre y ambas se dieron un aplauso al encontrarse.

Este fue el octavo viernes en que los llamados Indignados se movilizaron en la capital, el séptimo con antorchas, y la primera vez que marchan en forma separada.

Las movilizaciones comenzaron el 29 de mayo exigiendo cárcel para funcionarios y empresarios corruptos que saquearon 330 millones de dólares a través de medicinas y equipo subvaluados del Seguro Social.

Hernández admitió que una investigación que él mismo ordenó halló que 94.000 dólares de ese despilfarro financiaron la campaña que lo llevó a la presidencia, y convocó a un diálogo a todos los sectores para diseñar una estrategia para combatir la corrupción y la impunidad.