Irán presenta plan para "salir de la crisis" en Siria

Entre los seis puntos del plan se exige una "cobertura imparcial" de los medios de comunicación.

El mediador internacional para Siria Lajdar Brahimi/ AFP
El mediador internacional para Siria Lajdar Brahimi/ AFP

Irán presentó los detalles de un "plan para salir de la crisis" en Siria, que incluye "el fin la violencia" y el establecimiento de un "diálogo nacional" entre el régimen y la oposición, tal como anunció este lunes la prensa iraní.

El 14 de octubre, el jefe de la diplomacia iraní Ali Akbar Salehi, presentó al mediador internacional para Siria Lajdar Brahimi una primera versión de este plan llamado entonces "proposición informal".

El plan en seis puntos elaborado por Teherán, principal aliado regional del presidente Bashar al Asad, llama primero "al cese inmediato de la violencia y de las acciones armadas, bajo supervisión de la ONU y a "la suspensión de sanciones contra Siria para permitir la distribución de ayuda humanitaria".

Evoca luego la "instalación de un diálogo cuando vuelva la calma, para formar un comité de reconciliación para establecer un gobierno de transición. El gobierno será el encargado de organizar elecciones libres para designar el parlamento, la asamblea constituyente, y la presidencia".

El texto prevé también la "liberación por parte del gobierno de los prisioneros políticos y el juicio en tribunales imparciales de los detenidos implicados en crímenes".

Por último, "un comité deberá evaluar los daños provocados (por el conflicto) en las infraestructuras". El plan exige también una "cobertura imparcial" de los medios de comunicación para que "cese la campaña actual de desinformación sobre Siria".

Desde marzo de 2011, cuando comenzó una revuelta popular contra el régimen de Bashar al Asad, que se convirtió en conflicto armado, el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), una ONG que se informa a través de una red de militantes y de médicos civiles y militares, ha registrado más de 43.000 muertes.

Irán, igual que Damasco, considera "terroristas" a los rebeldes y a los opositores y llama regularmente al diálogo, una opción rechazada por la oposición que exige primero la salida de Asad.