Irán se alista para elegir a su líder de gobierno

En las votaciones de este viernes el favoritismo acompaña al oficialista ultraconservador Said Jalili, quien ha presidido negociaciones del programa nuclear iraní.

Seguidores del candidato presidencial iraní Said Jalili asisten a un acto de campaña en Teherán./ EFE
Seguidores del candidato presidencial iraní Said Jalili asisten a un acto de campaña en Teherán./ EFE

La campaña para las elecciones presidenciales de Irán está en su recta final. Este jueves los candidatos cierran sus actos púbicos para el viernes enfrentarse en las urnas con el voto de los ciudadanos. Las sorpresas, hasta el momento, lucen lejos de aparecer con cinco candidatos del oficialismo, amparados por la máxima autoridad del país, el ayatolá Ali Jamenei.

Sus contendores son tres reformistas que a su vez tuvieron que conseguir la admisión del Consejo de Guardianes de la Revolución iraní.

Fueron en total 600 candidatos quienes se presentaron, pero solo ocho fueron seleccionados. Está de más decir que el enfoque de la selección tiene que ver con la preservación de la República Islámica con Jamenei a la cabeza. Sin embargo, las candidaturas y la campaña ha dado para los contrastes.

En la lista de favoritos a suceder en la cabeza del gobierno a Mahmud Ahmadineyad, Said Jalili es el número uno, quien se venía desempeñando como secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional y ha presidido la negociación del programa nuclear iraní con las potencias de Occidente.

El ayatolá Jamenei ha invitado a la población a votar, afirmando que cada sufrago contribuirá a la legitimación de la República Islámica. El llamado no sólo tuvo como objetivo el envío del mensaje islámico a los “enemigos” de Irán, sino que fue aprovechado por el líder para recordar la suerte de los líderes del reformista Movimiento Verde, Mir Husein Musavi y Mehdi Karrubi, hoy presos luego de denunciar fraude y llamar a las movilizaciones tras las elecciones de 2009.

Los reportes de Irán que llegan por vía de las agencias internacionales hablan de un electorado desmotivado por las fallidas protestas de entonces, de un país que tiene claro que el gobierno islamista persistirá.

Jalili luce como ganador sobre Hassan Rohani, quien se perfila como líder de los reformistas, a quien avalan los expresidentes Akbar Hashemi Rafsanyani y Mohamed Jatami.

Jalili representa la continuidad de las políticas de Ahmadineyad y de la ‘sharia’ como principal fuente legislativa. En Cambio, Rohani ha hablado de la necesidad de crear un código de Derechos Civiles que rija a los ciudadanos, así como la de elaborar políticas que mejoren la situación actual de la mujer frente a un establecimiento que prepondera el rol masculino.

El reformista habla de disminuir el aislamiento global en el que se ha sumergido el país y "acabar con el ambiente de confrontación con el mundo". Desde su postura, abrirse al debate internacional podría acabar con las sanciones económicas derivadas del programa nuclear iraní, un paso útil en la dirección de recomponer las finanzas públicas.

 

Temas relacionados