Israel contra votación sobre Palestina en la ONU

El gobierno israelí intenta aplazar el reconocimiento de Palestina como estado no miembro de la ONU.

El presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmoud Abbas, presentó en septiembre ante la Asamblea General de la ONU una petición para que su territorio sea reconocido como un estado no miembro de esa instancia internacional. Como en la Asamblea ninguna potencia tiene poder de veto, esta vez su solicitud tiene amplias posibilidades de triunfar. Israel intenta aplazar el trámite de la petición palestina, argumentando que la única manera de solucionar el conflicto es mediante un diálogo bilateral (aunque esta posibilidad está estancada desde 2010) y que la votación de la petición en noviembre, después de las presidenciales en EE.UU., podría afectar las elecciones legislativas programadas para el 22 de enero en Israel.

El riesgo, dijeron fuentes del Ministerio de Exteriores israelí citadas por el diario "Haaretz", es que la petición será votada a partir de noviembre, en coincidencia con la campaña electoral. Esta situación, según las fuentes citadas, puede exacerbar el discurso de los principales políticos y crear una presión sobre la oficina del primer ministro, Benjamín Netanyahu, que tenga graves consecuencias. "Ya hoy, el ambiente es de 'esta vez le vamos a dar una lección' (a los palestinos)", dijo un alto exfuncionario que participó en los debates entre Netanyahu y sus asesores.

Según la fuente del diario Haaretz, "los ministros del Likud presionarán a Netanyahu" para que tome represalias y "las encuestas pueden asustarle". "Desde allí a una respuesta que pueda provocar una violenta conflagración o el colapso de la ANP, no hay mucha distancia", valoró. Diplomáticos israelíes advierten de esos peligros a los gobiernos ante los que están acreditados en el extranjero, una postura que es incluso respaldada por el viceministro de Exteriores, Dany Ayalón.

"Estamos sugiriendo que la Unión Europea tenga en cuenta las necesidades políticas de Israel", dice un documento al que tuvo acceso el diario Haaretz y que fue preparado para Ayalón antes de su entrevista con el enviado especial de la Unión Europea a Oriente Medio, Andreas Reinicke. El documento agrega que "Israel entra en elecciones y debe tenerse en cuenta el hecho de que su gobierno podría enfrentarse a presiones políticas para responder apropiadamente a los pasos unilaterales palestinos" en la ONU. El ministro de Exteriores Israelí, Avigdor Lieberman, recibió un documento igual antes de su entrevista con Catherin Ashton, jefa de la diplomacia europea, el miércoles. Tanto él como Netanyahu advirtieron que la votación en la ONU es un paso que "cambia las reglas del juego", y que provocará medidas unilaterales por parte de Israel.

El partido de Netanyahu es el derechista Likud, defensor de las colonia judías en territorios ocupados. Su posición ya se ha radicalizado en las últimas semanas en busca del apoyo de los colonos. Se conoció que Netanyahu presentaría al Consejo de Ministros el informe Edmond Levy, según el cual la construcción de colonias en Cisjordania no es ilegal, para pedir la aplicación de algunas conclusiones de este informe. A la luz del derecho internacional, sin embargo, la ocupación es ilegal y múltiples resoluciones de la ONU han llamado en vano a Israel a detener la expansión de asentamientos judíos. Las sanciones al incumplimiento de estas resoluciones no han podido aplicarse por el firme veto de Estados Unidos, fiel aliado de Israel.
 

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