Israel fue exonerado

El informe de la comisión que estudió la interceptación de la ‘Flotilla de la Libertad’, ocurrida en mayo de 2010, desató una crisis diplomática entre el Estado judío y Turquía.

Israel tiene derecho a proteger a sus ciudadanos y soldados de las amenazas a la seguridad, sin embargo su uso de la fuerza fue excesivo. El Estado judío actúa en legalidad al imponer un bloqueo naval a la Franja de Gaza, pues por vía marítima podrían entrar las armas que grupos palestinos podrían accionar en contra de Israel.

Estas son básicamente las conclusiones del informe presentado por la comisión de la ONU dedicada a resolver el conflicto diplomático entre Israel y Turquía, derivado del incidente con la Flotilla de la Libertad que, el 31 de mayo de 2010, cuando transportaba ayuda humanitaria a Gaza, fue interceptada en aguas internacionales por tropas israelíes, con un saldo de nueve activistas turcos muertos. No toda la tripulación se mostró reacia al registro, pero un grupo de personas habría tratado de atacar a los soldados con puñales, tubos, cadenas y palos.

El informe de la comisión, que tenía como presidente a Sir Geoffrey Palmer, exprimer ministro de Nueva Zelanda, y al exmandatario colombiano Álvaro Uribe como vicepresidente, también sugería a Israel que expresara su lamento por la pérdida de vidas y compensara económicamente a las familias de los fallecidos. No obstante, aunque el Gobierno israelí aceptó el informe con algunas reservas, accedió a estas peticiones, pero se negó a ofrecer excusas a Turquía.

El Gobierno turco, que desconoció el informe, decidió entonces reducir al mínimo sus relaciones diplomáticas con Israel y dio al embajador israelí en Ankara, Gaby Levy, un plazo que se extenderá hasta el próximo miércoles para abandonar el país. “Turquía es un país poderoso y mostrará que no sólo es capaz de defenderse a sí mismo, sino que también hace todo lo posible por defender los derechos de los oprimidos de todo el mundo”, aseguró el presidente turco Abdulá Gül.

El analista Marcos Peckel considera que, al distanciarse, ambos países perderán, después de una larga tradición de intercambios económicos y militares. Al mismo tiempo cree que “lo más significativo del informe es que se valida la tesis de la legalidad que sostiene Israel y sobre la que sustenta el bloqueo a Gaza”.

De otro lado, Víctor de Currea-Lugo, experto en Oriente Medio, cree que la comisión y su respectivo informe no tienen potestad para decir qué es y qué no es legal en aguas internacionales, donde no existe jurisdicción de ninguna nación: “El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas viene pronunciándose en contra de la ocupación desde 1967, asegurando que es ilegal. Que la comisión ahora diga lo que dice en el informe es como si un juez de pueblo tuviera la potestad de anular un fallo de la Corte Constitucional”.

Algunas naciones europeas, como España, se pronunciaron al respecto y pidieron a Israel y Turquía arreglar sus diferencias tan pronto como les sea posible. Las declaraciones de Gül hacen pensar que en este momento Turquía está con Palestina. Desde ya se anuncia un recurso ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya.

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