Japón y Alemania cooperarán para reforzar la seguridad nuclear

Buscan mecanismos de cooperación para estabilizar la planta de Fukushima y evitar una tragedia nuclear.

El ministro de Exteriores de Japón, Takeaki Matsumoto, y el de Alemania, Guido Westerwelle, acordaron este sábado en Tokio cooperar para reforzar los estándares de seguridad nuclear, en plena crisis en la central de energía atómica de Fukushima.

Westerwelle llegó a Tokio para una visita oficial de un día dirigida a transmitir el apoyo de Alemania a Japón tras el sismo y el tsunami del 11 de marzo y analizar la posible ayuda alemana para estabilizar la planta de Fukushima, informó la agencia local Kyodo.

En su encuentro con Matsumoto, Westerwelle, que también es vicecanciller, recalcó la necesidad de establecer estándares de seguridad nuclear a través del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y pidió a Tokio la "máxima transparencia" sobre la situación en Fukushima.

También dijo que Alemania está preparada para enviar a la central nuclear camiones "Giraffe" de inyección de agua, capaces de verter el líquido desde una altura de 70 metros, a fin de contribuir al enfriamiento de las piscinas de combustible de la central nuclear.

El pasado miércoles, la canciller alemana, Angela Merkel, ofreció además a Japón el envío de robots para las tareas de reparación de los reactores nucleares, oferta a la que Tokio aún no ha respondido a la espera de verificar las características de las máquinas.

Matsumoto y Westerwelle acordaron además trabajar para la conclusión de un acuerdo de libre comercio entre Japón y la Unión Europea (UE) como una vía para respaldar los esfuerzos japoneses de reconstrucción, indicó Kyodo.

La visita del ministro alemán es una de las primeras de un jefe de la diplomacia extranjera a Japón tras el gran seísmo que, además de la crisis nuclear, dejó 11.938 muertos y 15.478 desaparecidos, según el último recuento de la policía nipona.

Lo ocurrido en la planta de energía atómica de Fukushima llevó a que el Gobierno alemán dejara en suspenso una ley para prolongar la vida de las centrales nucleares.

Además, el "efecto Fukushima" se tradujo en la derrota de los partidos de la coalición gobernante en las elecciones regionales de Baden-Württemberg y Renania-Palatinado, en las que se vieron aupados los Verdes gracias al voto antinuclear.