La labor del nobel de paz para liberar niños del trabajo infantil en la India

La ONG del nobel Kailash Satyarthi ha rescatado a 83.856 menores de las garras del trabajo infantil niño a niño, taller a taller.

AFP

 Como si de una unidad de las fuerzas especiales del Ejército se tratase, miembros de la organización no gubernamental del nobel indio Kailash Satyarthi irrumpen en un oscuro taller de fabricación de zapatos en el noroeste de Delhi donde encuentran lo que buscan: a dos niños trabajadores.

Los pequeños de 15 y 16 años cosen zapatos para uniformes escolares en una habitación sin ventanas con una docena de empleados en un edificio de en el norte de Nueva Delhi que desde el exterior pasa por ser un bloque de viviendas.

El administrador del taller tiembla cuando es detenido por la Policía, según pudo observar Efe.

La fábrica de zapatos es el quinto inmueble que revisa en una mañana este equipo formado por varios policías, un inspector laboral y dos miembros de la organización Bachpan Bachao Andolan (BBA), cuyo fundador y director recibió el premio Nobel de la Paz junto a la paquistaní Malala Yousafzai en 2014 por su trabajo por los derechos de los niños.

En la redada se abren puertas a patadas, se registran todos los rincones de los talleres, se suben y bajan escaleras a la carrera para evitar que los malhechores se den a la fuga y se salta de un edificio a otro por los tejados.

La operación se lleva a cabo de forma simultánea por seis equipos en una treintena de pequeños talleres, donde encuentran a nueve menores trabajando.

Seis administradores o dueños de negocios son detenidos por emplear mano de obra infantil.

Tras el rescate, los menores y sus empleadores son conducidos al Juzgado del Noroeste de Delhi, donde se les toma declaración y se comienzan a deshilachar sus historias.

Uno de ellos, de 14 años, trabaja desde hace cuatro meses en un taller de soldadura a cambio de comida y procede del estado de Bihar, el más pobre del país; otro, de 13 años, cobraba 20 rupias (30 céntimos de euro) al día como aprendiz de mecánico, vive con sus padres y no quiere estudiar.

Otro de los niños, de 12 años, trabaja como ayudante de un médico cinco horas diarias seis días a la semana a cambio de 500 rupias mensuales (7 euros) y asiste al colegio.

Tras el juzgado, los menores serán llevados al centro Mukti Ashram, que pertenece a la BBA, donde los menores reciben apoyo psicológico y se comenzará a buscar a sus familias en caso de que se desconozca su paradero.

La ONG no considera este operativo concreto un éxito, ya que esperaba rescatar a más niños.

"Se ha debido producir una filtración desde la Policía o el Departamento de Trabajo. Algunas de las fábricas estaban cerradas y otras tenían pocos trabajadores. Nuestros informes indicaban un número mayor de niños en estos lugares", indicó a Efe el presidente de BBA, R. S. Chaurasia.

Así, niño a niño, taller a taller, la BBA ha rescatado a 83.856 menores de las garras del trabajo infantil desde que fue fundada en 1980 por Satyarthi, un exingeniero que decidió cambiarse el nombre que le delataba como miembro de una casta alta y dedicar su vida al bienestar de los pequeños de su país.

Las redadas de liberación de niños son uno de los principales métodos de trabajo del nobel, en un país en el que se calcula que existen 50 millones de menores trabajadores.

La puesta en marcha de las redadas es un complejo proceso que implica a un juez, a la Policía y a la Administración, y que comienza con labores de vigilancia.

"Vigilamos zonas para ver si por las mañanas hay niños que entran en talleres o negocios. Además tenemos muchos voluntarios que nos proporcionan información", dijo a Efe Rajesh Sharma, miembro de la BBA que ha participado en cientos de operaciones de rescate.

"Una vez que nos hemos asegurado de la presencia de niños trabajadores avisamos a un juez de la zona y se lleva a cabo una reunión con la Policía e inspectores de trabajo para planear la redada", indicó Sharma.

La BBA y otros grupos que rescatan a menores cuentan con el apoyo de jueces, la Policía y departamento laboral de Nueva Delhi desde que en 2009 el Tribunal Supremo lo estableció en una sentencia.

Aún así las filtraciones son comunes y para evitarlo la BBA suele recurrir a comisarias de zonas diferentes a donde se va a llevar a cabo la redada, dijo a Efe Rakesh Senger, veterano activista de la BBA.

Estas misiones de rescate pueden ser peligrosas y lo fueron sobre todo en el pasado, cuando no contaban con el apoyo de la Policía. Dos activistas de la BBA murieron y el propio Satyarthi ha recibido palizas.

Un peligro que no parece parar a estos activistas que luchan por que los niños sean eso, niños.