Líder opositor venezolano Leopoldo López se entregó a las autoridades

"Hay que encontrar una salida a este desastre", manifestó López ante los manifestantes poco antes de estar a disposición de las autoridades.

EFE

Después de varios días sin salir ante la opinión pública, el líder opositor Leopoldo López apareció ante los manifestantes en la plaza Brión de Chacaito, entre otras cosas,  para entregarse ante el gobierno venezolano que dictó orden de captura en su contra. Se conoció que Lopez ya fue aprehendido por las autoridades, despúes de presentarse vestido de blanco y con la bandera de su país en medio de cientos de manifestantes. López había manifestado que se entregaría ya que, según él, no ha cometido ningún delito. "He tomado la decisión de presentarme ante un sistema corrupto, manipulado, de la justicia de mi país, porque no soy un delincuente, no he cometido ningún delito y tengo la obligación de dar la cara", dijo López, en entrevista con CNN. (Vea: Leopoldo López, el opositor radical)

Por sus llamados a manifestar y los hechos de violencia y destrucción en que terminaron las protestas en Venezuela, un tribunal ordenó la detención de López por los cargos de asociación e instigación para el delito, intimidación pública, incendio a edificio público, lesiones graves, homicidio y terrorismo.

"Juntos tenemos que tener claro que hay que encontrar una salida a este desastre y esa salida debe ser pacífica", manifestó López en su aparición ante los protestantes.

Este martes miles de manifestantes opositores de Nicolás Maduro salieron a las calles para protestar en contra de su gobierno, desafiando a las autoridades que habían advertido que la protesta carece de permiso. En su nuevo programa nocturno por la televisión oficial, el presidente de la Asamblea Nacional y número dos del chavismo, Diosdado Cabello, aseguró: "Ni una sola marcha opositora va a entrar a territorio del municipio Libertador. No van a pasar. No está autorizada".

El lunes, tanto opositores como oficialistas se reprocharon la temeridad de convocar dos marchas que podrían encontrarse, en este país altamente polarizado que tiene todavía muy presente los hechos de abril de 2002, cuando una manifestación opositora hacia el palacio presidencial derivó en un sangriento golpe de estado que derrocó brevemente al entonces presidente Hugo Chávez.