Liga Árabe analiza la situación en Siria tras escalada de combates

Se habla sobre la posible renuncia del presidente sirio, Bachar al Asad, a cambio de garantizarle una salida segura del país.

Los jefes de la diplomacia árabes se reunieron en Doha para analizar la situación en Siria y los medios para solucionar el conflicto, tras la reciente escalada de los combates entre las fuerzas gubernamentales sirias y los rebeldes.

Un fuente diplomática de la Liga Árabe informó de que el encuentro está presidido por el primer ministro y titular de Exteriores catarí, Hamad bin Yasem al Zani, que encabeza el grupo de contacto para Siria de la organización.

En la cita, que se alargará hasta última hora de la noche, participan todos los ministros de Exteriores de los países árabes, el secretario general de la Liga Árabe, Nabil al Arabi, y representantes de la oposición siria.

El representante del mediador internacional, Kofi Annan, Naser al Qudua, afirmó que en la reunión se analizará la posible renuncia del presidente sirio, Bachar al Asad, a cambio de garantizarle una salida segura del país.

En declaraciones a la televisión catarí Al Yazira, Al Qadua adelantó que otro asunto que estudiarán en la reunión es la formación de un gobierno de transición para que dirija el país tras la eventual caída del régimen de Al Asad.

Por su parte, la fuente diplomática árabe agregó que también se tratará la posibilidad de trasladar el asunto de Siria ante la Asamblea General de las Naciones Unidas en lugar del Consejo de Seguridad, donde Rusia y China han vetado todas las resoluciones presentadas para presionar al régimen de Damasco.

Asimismo, en la agenda de la reunión figura la creación de un fondo de ayuda a los refugiados sirios desplazados a países vecinos como Jordania, Líbano y Turquía.

La reunión de Doha coincide con duros enfrentamientos entre las tropas sirias y el rebelde Ejercito Libre Sirio (ELS) en las dos mayores ciudades del país, Damasco y Alepo, cuyo control se disputan ambas partes.

Además de los avances sobre el terreno, los insurgentes protagonizaron el pasado 18 de julio su mayor golpe contra el régimen sirio desde el inicio de la rebelión, en marzo de 2011.

Ese día murieron en atentado el ministro de Defensa, Daud Rayiha, el viceministro de ese departamento y cuñado de Al Asad, Asef Shaukat, y el asistente presidencial Hasan Turkmani, mientras que el general Hisham Ijtiar, jefe de la Seguridad Nacional, falleció dos días después debido a las heridas sufridas por la explosión.

Por otro lado, los rebeldes sirios anunciaron que unos 2.000 efectivos del Ejército leal a Al Asad, han desertado desde el atentado.