La llegada de "Frankenstorm"

Nueve estados de la Costa Este y el Distrito de Columbia, en emergencia. Actividades en escuelas y medios de transporte, suspendidos en Nueva York. 375 mil personas evacuadas.

Los supermercados neoyorquinos están desabastecidos luego de que miles de habitantes compraran provisiones ante la llegada del huracán Sandy. /AFP
Los supermercados neoyorquinos están desabastecidos luego de que miles de habitantes compraran provisiones ante la llegada del huracán Sandy. /AFP

En plena recta final hacia las elecciones presidenciales, la llegada del huracán Sandy, que ya dejó 66 muertos en Haití, Cuba, República Dominicana, Jamaica y Bahamas, tiene paralizado a Estados Unidos. Las autoridades ordenaron masivas evacuaciones en zonas costeras del este y cancelaron el transporte público, así como la actividad de las escuelas y cientos de vuelos.

Está previsto que Sandy toque tierra en los estados de Virginia y Massachusetts, entre la noche de hoy y la madrugada de mañana. El huracán llega con vientos máximos sostenidos de 120 km/h, considerado categoría uno en la escala de cinco niveles Saffir-Simpson.

El principal temor de las autoridades es que Sandy, el décimo huracán de esta temporada de ciclones en el Atlántico, se cruce con un frente frío y un sistema de alta presión provenientes del noroeste del país y provoque una “tormenta perfecta”, apodada “Frankenstorm” por la cercanía de la celebración del Halloween el miércoles.

Ante el riesgo que representa Sandy para la Costa Este de EE.UU., el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, ordenó la evacuación de 375.000 personas en zonas costeras que podrían quedar anegadas el martes y anunció para hoy el cierre de las escuelas. Además, las autoridades de Nueva York decidieron suspender el servicio de transporte público (metro, bus y tren) en la ciudad y alrededores desde la noche de ayer. Las aerolíneas han cancelado ya cerca de 3.000 vuelos.

En agosto del año pasado, el golpe del huracán Irene a la Costa Este de EE.UU. dejó 47 muertos y unos US$10.000 millones en daños materiales. Esta vez el escenario promete ser más caótico. Alex Sosnowski, meteorólogo de Accuweather.com, llamó a Sandy “una tormenta extremadamente rara y peligrosa” que está amenazando a 60 millones de personas y que podría “ocasionar pérdidas millonarias”. El director del CNH, Rick Knabb, advirtió que “la amenaza de marejadas y oleaje en una gran área es un peligro para la vida”, destacando que la tormenta podría producir de olas de 3 a 11 pies (1,8 a 3,3 metros) en Long Island Sound, NY Harbour y Raritan Bay, una de las franjas más pobladas de la costa.

El presidente y candidato a la reelección para los comicios del 6 de noviembre, Barack Obama, recibe frecuentes reportes de las autoridades de emergencia. Los gobernadores declararon el estado de emergencia en Maryland, Nueva York, Nueva Jersey, Connecticut, Pennsilvania, Virginia, Washington D.C. y en los condados costeros de Carolina del Norte, todos en el este y noreste del país.

Además de muertes y daños materiales, Sandy amenaza con afectar la campaña electoral. La tragedia que pueda causar en el país podrá ser utilizada por el Partido Republicano, cuyo candidato a la presidencia es Mitt Romney, para echar una lluvia de críticas sobre Obama. Lo más preocupante es que el huracán evite que los votantes acudan a las urnas. Obama y Romney ya tuvieron que modificar sus agendas y cancelar varios actos de campaña para recibir a Sandy.

Sin embargo, más de 11 millones de electores ya votaron en forma anticipada, tanto por correspondencia como en persona, según Project Elections de la Universidad George Mason. En el estado clave de Ohio (noreste), uno de los más importantes en la elección del próximo inquilino de la Casa Blanca, las urnas están abiertas desde el 2 de octubre. Washington y otros 31 estados que permiten el voto anticipado abrieron las urnas el sábado, entre ellos Florida, Carolina del Norte , Wisconsin, Iowa, Colorado y Nevada, según datos de la asociación NASS.