‘Llegó la hora de reconocer a Palestina’

El diplomático estuvo en Bogotá ultimando los detalles de la visita que hará el presidente Santos a Cisjordania el 9 de junio.

El canciller de Palestina, Riyad Malki, en las oficinas de la  Misión Diplomática del Estado Palestino en Colombia.  / David Campuzano - El Espectador
El canciller de Palestina, Riyad Malki, en las oficinas de la Misión Diplomática del Estado Palestino en Colombia. / David Campuzano - El Espectador

Después de la creación del Estado de Israel en 1948 y el consecuente conflicto árabe-israelí, miles de palestinos emigraron en busca de mejores oportunidades. Entre ellos estaban los tíos del actual canciller palestino, Ryad Malki, que llegaron hasta Colombia y vivieron en Palmira, en Cali y en San Andrés. Hacia los años 70, interesado por los movimientos populares de América Latina, Malki vino a estudiar ingenieria civil en Bogotá en la Universidad Javeriana, con el apoyo de su familia. El diplomático dice que su historia -repetida por miles de sus compatriotas- es uno de los casos que explican por qué hay vínculos tan estrechos entre Colombia y Palestina, pese a  que el gobierno Santos no ha apoyado la iniciativa palestina por ser reconocido como Estado en la ONU. Malki, en entrevista con El Espectador, dice que la histórica visita de Santos es una oportunidad para que Colombia dé el histórico anuncio de reconocer el estado palestino.   

¿A qué se debe su visita a Colombia?   

Para nosotros era muy importante estar de acuerdo sobre las expectativas de  la visita a Palestina del presidente Santos. Queríamos  repasar la relación bilateral entre y ver cómo  aprovechar la visita para tocar temas de interés común y profundizar las relaciones.   

María Ángela Holguín me dijo que Santos va a repetir la posición de Colombia en cuanto al proceso de paz con Israel y su apoyo a la fórmula de dos estados. Que apoyaría también los esfuerzos del secretario de Estado de EE.UU., John Kerry, para renovar las negociaciones directas entre Palestina e Israel, y que repetirá la posición de Colombia en cuanto a la construcción ilegal de asentamientos en el territorio  palestino.   

Pregunté si vamos a escuchar una declaración sobre el reconocimiento del Estado palestino por parte de Colombia. Los presidentes latinoamericanos no vienen a menudo a Palestina, es una visita histórica y por lo tanto debería llevar un anuncio histórico. La canciller dijo que iba a hablar con el presidente a ver qué opina . También pregunté por qué Colombia no piensa abrir una representación diplomática en Palestina, como lo han hecho Venezuela, Argentina, México, Brasil y Chile, y lo hará Ecuador y Honduras. Ella dijo que van a estudiar las posibilidades. También hablamos de firmar convenios bilaterales, podemos hablar de un convenio de consultas políticas entre los dos ministerios y de un acuerdo macro de cooperación, entre otros. Vamos a esperar a ver qué más lleva Santos.   

¿Por qué es importante Colombia para ustedes?   

Desde el 48 Colombia tomó una posición muy importante frente al conflicto en Oriente Medio. Tuvo una postura muy positiva y queremos ver que se mantiene. Como país legalista, debe ver cómo reaccionar desde el punto de vista jurídico frente al tema palestino-israelí. Así como ha reconocido al  Estado de Israel, llegó el momento para que  reconozca al de Palestina. Colombia ahora es un país muy importante en el continente en cuanto al desarrollo económico y político, le vendría muy bien mantener una política equilibrada en cuanto al conflicto palestino-israelí. Colombia  ha mantenido una relación estrecha con Israel, pero también es considerado un país amigo de los palestinos, eso lo califica si quiere jugar un papel en la reaproximación entre palestinos e israelíes, en temas no solo de negociaciones políticas, sino otros como acuerdos comprensivos y en temas sectoriales. El hecho de que Santos haya decidido visitar también a Palestina ya demuestra que tiene una visión equilibrada sobre los dos estados.   

Su trabajo diplomático  logró un respaldo mundial, en el que Colombia y otros son la excepción. ¿Cómo es esa estrategia para convencer a países, como por ejemplo Alemania, de que apoyar a Palestina no es estar contra Israel?   

No es suficiente hablar de la justa causa del pueblo palestino, sino de hechos, de lo que pasa en el territorio y de cómo nosotros queremos convivir con Israel y no reemplazarlo. Siempre hemos dicho que la amistad que mantiene un país con Israel no es por cuenta de su relación con los palestinos, o viceversa. Siempre hay espacio para tener buenas relaciones con los dos. Desde que Mahmúd Abás asumió la presidencia, hemos mostrado responsabilidad en el desarrollo económico y de las instituciones palestinas, y capacidad de introducir no solo la democracia sino la transparencia financiera y económica, el desarrollo jurídico y el trabajo con el sector privado y la sociedad civil. El banco mundial ha sacado certificados de que Palestina se califica como un estado. Así hemos ganado respeto y apoyo de mucha gente. Hemos dicho siempre que queremos la coexistencia con Israel y colaborar en desafíos mutuos como el medio ambiente y la escasez del agua. Muchos países apreciaron nuestra esa postura, no solo Alemania sino toda la Unión Europea y gran parte de Latinoamérica, al punto en que muchos decidieron votar a favor del estado de Palestina como no miembro de la ONU, porque sienten que el lado palestino ha hecho todo lo que se esperaba de él. Si hay alguien que debe ser culpable es la parte israelí que no cumplió con los requisitos hacia la construcción de una paz duradera en la región y falló a la comunidad internacional con su deseo de seguir construyendo asentamientos ilegales , en total desafío a las resoluciones de la ONU.  Ya no hay una posición automática de apoyar a Israel por ser ‘un país democrático en el oasis de un mundo no democrático’, esas falsas interpretaciones ya no reciben apoyo a nivel internacional.   

EE.UU. hace esfuerzos para reanudar las negociaciones entre Palestina e Israel…   

Lo que han hecho es ver si es posible crear las condiciones para renovar las negociaciones, ellos saben que no es están fácil. Y saben que no es porque los palestinos no quieran, sino porque los israelíes no quieren. En el segundo mandato de Obama, él siente que tiene que justificar su Nobel de la Paz y ya no tiene la misma presión del primer mandato. Cuenta con un secretario de Estado que no tiene más ambiciones en la Administración, ya fue candidato a la presidencia y  senador durante más de 30 años , ahora lo que quiere es entrar en la historia como alguien que logró la paz entre palestinos e israelíes. No tiene nada que perder y mucho por ganar. En los últimos dos meses fue cuatro veces a Palestina e Israel, mostrando gran interés y viendo si puede sobrepasar las dificultades del terreno.   

Hemos mostrado todo el respaldo a ese esfuerzo y esperamos que en poco tiempo se anuncie la base para la renovación de las negociaciones. Sabemos que Kerry trabaja en tres temas : el político, el de seguridad y el económico. En cuanto a lo económico, ya anunció un plan de unos 4000 millones de dólares durante tres años que pueden reducir la tasa de desempleo del 21% al 8% y multiplicar el ingreso personal a un 40%, eso sería genial si se logra, porque la economía palestina ha sido totalmente dependiente de la israelí, y también Israel durante tantos años de ocupación ha transformado la economía Palestina en un mercado de consumo de productos israelíes. En cuanto a la seguridad, no se puede pensar  la seguridad israelí sin la de los palestinos , porque los palestinos viven al lado de un estado muy superior militarmente y hay siempre amenazas de incursiones militares israelíes, esto requiere que la comunidad internacional ofrezca garantías para el estado palestino y debe llegar como parte de un acuerdo de seguridad regional. El concepto político es cómo asegurar que los líderes palestinos e israelíes van a aceptar volver a la mesa de las negociaciones, pero todo el mundo sabe y Kerry sabe, que los palestinos no pueden volver a la mesa mientras Israel siga construyendo asentamientos ilegales.   

¿Ustedes siguen poniendo esa condición?   

Esa no es una condición palestina, es un prerequisito israelí. Si se vuelve a leer la hoja de ruta presentada por el expresidente de EE.UU., George W. Bush, en 2003, y luego adoptada en el Consejo de Seguridad de la ONU, en la resolución 1515, allí se habla de forma muy clara de que Israel debe parar la construcción ilegal de asentamientos. Es una condición internacional fijada en la hoja de ruta como un prerequisito. Desde la Conferencia de Madrid hasta hoy, hemos tenido rondas y rondas de negociaciones, todo el mundo nos ha dicho que hay que hacer un enfoque a las negociaciones y dejar que siga la construcción de asentamientos, porque eso solo se va a detener cuando progresen las negociaciones. Llevamos en esas rondas más de 20 años y ahora estamos negociando lo mismo, pero la realidad en el terreno cambió dramáticamente, porque durante ese tiempo Israel siguió construyendo asentamientos mientras usó las negociaciones como una cortina para velar lo que en realidad quería hacer. Uno debe aprender de sus propios errores, la primera conclusión es que no podemos seguir discutiendo con Israel en un proceso vacío, debe parar la construcción de asentamientos para crear las condiciones para negociar. Esperamos que Kerry pueda convencer a Netanyahu de esto para volver a la mesa de negociación.   

¿Y qué les piden a ustedes?   

Que no vayamos durante las negociaciones a pedir la membresía en las agencias de la ONU u otras organizaciones  internacionales, y que no firmemos convenios ni protocolos internacionales. Si Israel acepta parar los asentamientos, nosotros estamos dispuestos a no ser miembros de esas agencias. Hasta ahora Israel no ha colaborado. Queremos que, si Kerry fracasa, debe identificar públicamente cuál es el lado que no colaboró y cuál es el responsable del fracaso de EE.UU., que representa el esfuerzo de la Unión Europea y los países árabes que lo han respaldado también. La comunidad internacional ve el esfuerzo de Kerry como la última oportunidad para llegar a un acuerdo de paz que permita acabar con la ocupación y establecer un estado palestino al lado de Israel. Pero la comunidad tiene la responsabilidad debe tener un plan b, para ver qué hacer si este esfuerzo fracasa, porque la comunidad internacional es responsable del problema palestino hace más de 60 años, debe poner fin al sufrimiento de la ocupación y establecer un estado independiente palestino con Jerusalén oriental como su capital.

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