Localizan último colombiano reportado como desaparecido tras sismo en Nepal

El hombre se encuentra en óptimo estado de salud, al igual que los otros 22 connacionales que se encontraban en el país asiático al momento de la tragedia.

EFE

 Acabó la incertidumbre para la familia del último colombiano por localizar, de los 23 reportados como desparecidos inicialmente, tras el sismo registrado en Nepal. Luis Alberto Malagón, de 57 años, logró comunicarse en la mañana de este lunes con sus familiares e informó que se encontraba en buen estado de salud.

Con Malagón ya se tiene certeza del paradero de todos los colombianos que se encontraban en el país asiático al momento de la tragedia que hoy ya deja más 3.500 muertos. Todos, según ha reportado el Ministerio de Relaciones Exteriores, se encuentran sanos y salvos y ya se activó el protocolo para trasladar a Colombia a quienes deseen hacerlo.

Un total de catorce Estados miembros de la Unión Europea (UE) ha ofrecido ayuda para las víctimas del terremoto de 7,8 grados que el sábado golpeó Nepal y que ha causado al menos 3.700 muertos y millares de heridos. Nepal, uno de los países más pobres de Asia, se enfrenta tras el terremoto a una costosa reconstrucción que llevará años, justo cuando su economía empezaba a recuperarse tras una década de guerra civil.

La tragedia parecía haberse advertido. El pasado 12 de abril la ONG californiana Geohazards International, que promueve proyectos para reducir el impacto de catástrofes naturales en países pobres, indicó en un informe: “Con un crecimiento de población del 6,5% anual, el Valle de Katmandú es uno de los de mayor densidad poblacional del mundo y los 1,5 millones de personas que ahí viven se enfrentan a un grave riesgo sísmico”. Así ocurrió el sábado 25 de abril. (Vea: Nepal: un grito de ayuda)

Nepal, un país con una fuerte inestabilidad política causada por la guerra con los rebeldes maoístas que finalizó en 2006, tendrá que emprender ahora una reconstrucción que su lastrada economía no podrá costear en solitario."El sismo ha tenido un impacto devastador en la economía de Nepal, un país muy pobre y con capacidades de financiación extremadamente limitadas para llevar a cabo la reconstrucción con sus propios recursos", según Rajiv Biswas, economista jefe para la región de Asia-Pacífico en la consultora IHS. "El costo total de reconstrucción en Nepal a largo plazo, si se usan estándares de construcción apropiados para regiones vulnerables a los terremotos, podría superar los 5.000 millones de dólares, alrededor del 20% del Producto Interior Bruto (PIB) de Nepal", agregó.

"Se necesitarán urgentemente equipos internacionales de socorro y de rescate, así como ayuda financiera y técnica internacional a gran escala para reconstruir la economía a largo plazo", según el experto. Nepal tiene un PIB per cápita de sólo 1.000 dólares por persona, según IHS, con muchas familias pobres que dependen de la agricultura y, cada vez más, del turismo para llegar a fin de mes. La agricultura es el sector más importante de la economía, da trabajo a más del 70% de la población y aporta el 33% del PIB, según la página web de la consultora.

El sismo del sábado, el más fuerte ocurrido en Nepal desde 1934, cuando murieron 10.700 personas, destrozó las infraestructuras, las carreteras y los edificios y paralizó las las comunicaciones. Un funcionario del Banco Asiático de Desarrollo, Hun Kim, consideró que el 40% de la economía del país se había visto afectada. "La agricultura supone más del 30% de nuestro PIB y con 36 distritos afectados no es probable que nuestras proyecciones económicas se cumplan. Se avecinan tiempos difíciles", dijo a AFP Bishamber Pyakurel, un economista de Katmandú."La demanda de productos de primera necesidad está aumentado pero hay una restricción en la oferta", agregó, y advirtió de que el precio de los alimentos empezaría a subir.