Londres y la defensa del espionaje

Los jefes de agencias de espionaje del Reino Unido defendieron los programas de vigilancia masiva en su comparecencia a la Cámara de los Comunes.

En el Reino Unido, los jefes de GCHQ, los Servicios Secretos Nacionales (MI5) y los Servicios secretos Internacionales (MI6) enfrentaron interrogatorios de parte de parlamentarios en la Cámara de los Comunes. En una audiencia sin precedentes en Westminster, las dudas sobre la conducta de las agencias de espionaje de Gran Bretaña fueron planteadas cuando Sir Iain Lobban, Andrew Parker y Sir John Sawers estuvieron en frente del Comité Parlamentario de Inteligencia y Seguridad (ISC).

El jefe de MI6, John Sawers, reclamó que el terrorismo y los ciberataques son las principales amenazas para Reino Unido y que la seguridad nacional ha sido gravemente dañada por la filtración de los archivos de la NSA, realizada por Edward Snowden. Él aseguró que los enemigos de Gran Bretaña han estado "frotándose las manos con alegría" por las revelaciones y que Al Qaeda "ha visto la filtración con entusiasmo".

Sawers afirmó que el mundo actual "es muy volátil" y "rápidamente cambiante", por lo que los servicios secretos deben disponer los recursos necesarios para hacer frente a las amenazas. El exsecretario de Exteriores y de Defensa en el Gobierno de John Mayor, Sir Malcolm Rifkind, presidente del ISC, pidió a Sawers justificar sus comentarios, pero no dio más detalles.

Además, más allá de las palabras controvertidas de Sawers, hubo indicios durante la audiencia pública de que algunos diputados no eran conscientes de la magnitud de la cooperación entre el Reino Unido y otras agencias de inteligencia extranjeras. Por ejemplo, la relación entre el GCHQ y la NSA.
Mark Field, un miembro del Comité, expresó su preocupación de que el ISC no se haya dado cuenta de todos los "intríngulis" de los programas de espionaje revelados por periódicos como The Guardian. Solicitó una actualización exhaustiva de toda colaboración con las agencias extranjeras en una reunión a puerta cerrada. Dicha idea fue aceptada por los jefes.
Sir Iain Lobban, director de GCHQ, anunció que un "debate activo" sobre una mayor transparencia ya estaba siendo realizado por las agencias de inteligencia, incluso antes de las recientes revelaciones y el consiguiente estallido de debate. Así lo reveló luego una pregunta de Rifkind acerca de si el equilibrio entre el secreto y la apertura podría ser reexaminado sin poner en peligro la lucha contra el terrorismo.

Lobban, de hecho, argumentó que la filtración de los archivos de la NSA, que incluyen documentos sobre el trabajo del GCHQ, daría lugar a que se opacaran los trabajos de inteligencia sobre terroristas, delincuentes organizados y pedófilos. Dijo que desde las filtraciones de Snowden, el GCHQ "ha sido testigo del actuar de grupos terroristas en Oriente Medio, en Afganistán y en otros lugares en el sur de Asia y ahora discuten las revelaciones en términos específicos, sobre los métodos de comunicación que utilizan, y los que desean utilizar en el futuro”.

Cuando se le preguntó si podría decir definitivamente que los cambios en los métodos de los terroristas fueron un resultado directo de los informes publicados por los medios sobre las filtraciones de Snowden, él respondió: "Absolutamente. Los cambios son una consecuencia directa; puedo decirlo explícitamente. El efecto acumulado de la cobertura de los medios, de la cobertura global, hará nuestro trabajo mucho, mucho más difícil en los próximos años”.

Añadió que "tenemos un mosaico de capacidades estratégicas que nos permite descubrir, procesar, investigar y tomar acciones. Este mosaico revela células terroristas, y revela los secretos o conocimientos o materiales vinculados con armas químicas, biológicas o nucleares en todo el mundo. Nos permite también revelar la identidad de los implicados en la explotación sexual de niños en línea. Esas personas son usuarios muy activos códigos cifrados y de herramientas para conseguir anonimato en internet. Este mosaico se encuentra en una posición mucho, mucho más débil que hace cinco meses."