'Con los argentinos no hay problema': Gobernador de Falkland Islands

Dick Sawle, gobernante de las Malvinas, explica los alcances de la consulta. Primer ministro británico pide a Argentina respetar la autonomía política de los isleños.

Dick Sawle, gobernante de las Malvinas, celebró el triunfo del sí en el  referendo.
Dick Sawle, gobernante de las Malvinas, celebró el triunfo del sí en el referendo.

Dick Sawle llegó muy temprano al ayuntamiento de Puerto Stanley para votar. Pocas dudas había de que en el puesto de votación respondería con un sí a la pregunta del referendo: “¿Desea que las islas Malvinas (Falkland, en inglés) conserven su condición política actual como territorio de ultramar del Reino Unido?”. Dijo sí, pero le añadió un “por supuesto”, como quien replica a una obviedad.

Podría decirse que, más que un votante, Sawle es un gobernante, y un activista del “sí” durante toda la campaña previa al referendo. Es uno de los ocho miembros de la Asamblea Legislativa de las islas y en su calidad de asambleísta es también uno de los tres diputados encargados de integrar el poder Ejecutivo, puestos a los que sólo llegan los más votados. Decir que es conocido por la gente quizá sea redundar, porque en una ciudad habitada por alrededor de 2.200 personas, desconocido es el que acaba de nacer. Sin embargo, por si las dudas, él era el rostro que aparecía en los afiches pegados en las ventanas de las casas, restaurantes y salones: él como imagen del mensaje “Tu país te necesita para votar ‘sí’”, en el estilo patentado por el Tío Sam.

Ahora que los isleños acaban de determinarlo con una mayoría abrumadora (superior al 90%), Sawle está feliz y satisfecho. Reconoce que la relación con Argentina es difícil, porque para el gobierno de Cristina Fernández el referendo no tiene ninguna legitimidad, pero también está convencido de que las votaciones enviaron un mensaje claro: que los isleños son británicos “hasta la médula”, como decían las camisetas de algunos de los votantes.

¿Por qué el optimismo al obtener el “sí”? ¿Qué significado tiene el resultado para las Malvinas?

Lo que decidimos fue un “sí” y ese “sí” envía dos mensajes muy fuertes. El primero es que nosotros, los isleños, hemos decidido lo que queremos como sistema político, es decir la autonomía para tomar nuestras propias decisiones, y eso es fundamental. Segundo, que somos muy británicos y queremos seguir siendo muy británicos, que estamos contentos con el sistema que tenemos aquí como territorio de ultramar de Gran Bretaña. No estamos diciendo que vamos a quedar como tal para siempre, aunque puede ser, no sé. Quizá en 50 años la gente va a decir que quiere la independencia. Es una posibilidad que en este momento no se contempla.

¿El mensaje también quiere decir que, a pesar de la distancia, están más cerca del Reino Unido que de Suramérica?

Culturalmente somos muy británicos. Pero también tenemos lazos culturales con Suramérica. Hemos tenido alianzas culturales y de negocios desde hace 180 años: Uruguay, Chile y Argentina. Usamos palabras en español para hablar de caballos, por ejemplo. Son palabras españolas, o quizá palabras de origen gaucho. Tenemos casi un 10% de la población que es chilena. La mayoría de ellos eran aptos para votar.

Habla de autonomía. ¿Cómo es la relación con Gran Bretaña?

Nosotros, los isleños, tenemos nuestro propio gobierno y nuestra propia economía. Gran Bretaña se encarga de la defensa militar y de las relaciones exteriores. La autonomía nos ha servido para establecer un buen sistema. La salud, por ejemplo, todo el asunto médico, es completamente gratis: médicos, dentistas, etc. La educación es gratis y una vez los jóvenes superan el ciclo estudiantil, que va hasta los 16 años, viajan a la universidad a donde deseen. La mayoría va a Inglaterra y todo lo paga el Gobierno. Mi hija, por ejemplo, se graduó de la Universidad de Manchester; otros escogen Nueva Zelanda o Australia, y todo está pago también. Aquí no hay universidad aún.

¿Cómo ven los isleños las instituciones británicas como la Corona?

La familia real para nosotros es muy importante. Por eso hay tantas banderas de Gran Bretaña en las calles, en los carros, en las casas. Somos muy británicos. Hemos tenido la visita del príncipe Guillermo; toda la familia real ha visitado las islas salvo la reina.

¿Cómo llegó usted a las islas y cuáles son sus funciones?

Yo vine aquí en el 86 para trabajar. Después de la guerra, me quedé. Nací en Sheffield, en el norte de Inglaterra, pero soy isleño también. En el Gobierno estoy a cargo del área de telecomunicaciones y ahora estoy liderando un proyecto para la construcción de un nuevo puerto que servirá para la exploración petrolera.

Los isleños suelen tener reservas con Argentina...

Yo creo que aquí la gente no tiene ningún tipo de problema con el pueblo argentino. Con el que sí tenemos un problema grave es con su gobierno. Al gobierno de Argentina le hace falta hablar con nosotros, pero respetando nuestra existencia. Somos gente razonable y responsable, pero parece que no están dispuestos a escuchar.

Usted estuvo en Colombia el año pasado, en una gira para dar a conocer el desarrollo de la isla. ¿Había algo en especial que le atrajera del país? ¿Negocios?

No hay nada específico en este momento. Creo que la visita a Colombia fue buenísima, estuve en el Congreso y los parlamentarios fueron muy amables, tuve buenas conversaciones allí. Por cosas como esas es que necesitamos a Gran Bretaña para asuntos exteriores.

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