Los “cabecillas” del FMI

El exdirector Rodrigo Rato fue detenido recientemente por presuntos delitos fiscales. El escándalo se suma a los de dos dirigentes anteriores.

Rodrigo Rato, Dominique Strauss-Kahn y Christine Lagarde.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) tiene el mayor músculo económico del planeta, con recursos generalmente destinados a “rescatar” a los estados miembros que atraviesan crisis deficitarias en sus economías internas. Sin embargo, en los últimos años se ha construido una percepción desfavorable de esta organización creada en 1944, durante la histórica conferencia de Bretton Woods, en Estados Unidos.

Parte de las críticas vienen por la incapacidad del organismo para anticipar y solucionar las crisis económicas y por los escasos resultados de éxito sostenibles en los rescates de los estados miembros, que con el tiempo vuelven a atravesar situaciones deficitarias y a acudir a los créditos del FMI, condicionados a reformas estructurales en los estados.

También se lo crítica por la mayor influencia y capacidad de veto que tiene EE.UU. en la organización, siendo el país que aporta el mayor número de cuotas. Para algunos, el FMI no es más que un brazo del Departamento del Tesoro estadounidense.

En los años más recientes no ha sido sólo la organización como tal sino sus directores de turno los que han contribuido a incrementar el desprestigio. Tres directores del FMI se han visto envueltos en escándalos jurídicos. El último es Rodrigo Rato, quien fue detenido la semana pasada tras ser denunciado por la Fiscalía de Madrid por una serie de delitos. De inmediato, el caso de Rato trae a la memoria los escándalos que enfrentó el exdirector francés Dominique Strauss-Kahn, que han sido llevados a las novelas y al cine, y también los de la actual directora, Christine Lagarde, quien permanece en el cargo a pesar de estar imputada.

Hay caso para Rato
 
Rodrigo Rato fue director gerente del FMI entre 2004 y 2007. La semana pasada fue detenido bajo la acusación de fraude, blanqueo de capitales y alzamiento de bienes. Rato fue ministro de Economía y vicepresidente segundo del gobierno español. De hecho, fue su propio ministerio el que lo denunció. La denuncia tiene más de 80 páginas y detalla propiedades de Rato vinculadas a paraísos fiscales, entre ellos Gibraltar y Suazilandia, en contra de la versión dada por el exministro, según la cual no tenía ni había tenido sociedades en territorios opacos.
 
Entre otras operaciones ilícitas se le acusa de ocultar patrimonio para evitar hacer frente a embargos y a la fianza derivada del escándalo de Bankia, una entidad financiera nacionalizada en 2012 de la cual era presidente. De las empresas que están bajo investigación figuran como titulares miembros de la familia de Rato, incluidos los hijos que tuvo con su exesposa María Ángeles Alarcó, actual presidenta de la empresa pública Paradores. También se analizan empresas vinculadas a su hermana Ángeles y una sobrina.
 
Aventuras sexuales de DSK
 
Dominique Strauss-Kahn empezó como presidente del FMI en 2007, pero tuvo que dimitir en 2011 tras ser detenido en Nueva York y acusado de violación por una camarera de un hotel Sofitel de esa ciudad. La Fiscalía lo acusó formalmente de  violación en grado de tentativa, acto sexual delictivo y retención ilegal. Strauss-Khan, exministro socialista francés de Comercio Exterior y de Economía, se declaró inocente y fue absuelto en el juicio, pero no pasó mucho tiempo antes de que su imagen se viera empañada por escándalos del mismo tipo.
 
DSK tuvo que volver a comparecer ante la justicia cuando fue acusado de proxenetismo agravado y de mantener una red de prostitución. Fue denunciado por organizar al menos una quincena de orgías con prostitutas en Bélgica, París, Washington y Nueva York, tomando como base de operaciones el hotel Carlton entre 2007 y 2011, cuando  estaba al frente del FMI. Algunas  mujeres lo señalaron como “un hombre ávido de sexo, con una tendencia muy marcada hacia prácticas de dominación y sodomía”. A través de acuerdos logrados con las víctimas, DSK ha evitado ir a la cárcel.
 
Lagarde, los líos del pasado
 
Christine Lagarde sucedió a Strauss-Khan en el cargo. En su gestión al frente del FMI ha tenido que enfrentar líos por presuntos delitos cometidos en el pasado. Lagarde tuvo que responder ante tribunales franceses al ser acusada de negligencia en un polémico caso de arbitraje entre el especialista en empresas en bancarrota Bernard Tapie y el banco Crédit Lyonnais, mediador en la venta de Adidas en 1993 a Robert Louis-Dreyfus. Lagarde, ya en la dirección del FMI, fue  imputada el año pasado por su presunto trato de favor en el millonario pago de una indemnización a Tapie cuando era ministra de Economía de Francia. 
 
Tapie recibió 285 millones de euros tras demandar al Gobierno alegando que el antiguo banco estatal lo engañó con la venta de su participación en Adidas.  Para cerrar la antigua disputa, Lagarde aceptó retirar los procedimientos judiciales y enviar el caso a un panel de arbitraje de tres miembros. A pesar del escándalo internacional que generó el episodio, la directora se ha aferrado a su cargo y el Fondo Monetario  le ha reiterado su confianza y respaldo.