‘Los colombianos deben definir el remedio a sus crímenes’

La subsecretaria de Estado para la Democracia, los Derechos Humanos y el trabajo, Uzra Zeya, habló sobre la mejora de Colombia en materia de derechos y ratificó el apoyo de sus país al proceso de paz con las Farc.

Uzra Zeya ofrece una rueda de prensa en Washington. / Departamento de Estado
Uzra Zeya ofrece una rueda de prensa en Washington. / Departamento de Estado

La subsecretaria Uzra Zeya ha trabajado con Hillary Clinton y Susan Rice, dos de las diplomáticas más poderosas de EE.UU. en la primera administración del presidente Obama. Ahora, con John Kerry a la cabeza del Departamento de Estado, asumió el puesto más alto en la vigilancia y reporte de violaciones de derechos humanos en la cancillería estadounidense. Habló con El Espectador a propósito de la publicación del reporte de DD.HH. en el mundo, incluyendo el capítulo sobre Colombia. Este año, siguiendo con la tendencia establecida el año pasado, el Departamento de Estado le da una mirada positiva a la evolución de los DD.HH. en el país, a pesar de resaltar los enormes retos que falta aún por superar.

¿Cómo caracterizaría la situación de DD.HH. en Colombia?

Positivamente, a grandes rasgos. Colombia sigue haciendo progresos en un amplio rango de temas de DD.HH. Vemos que continúa el diálogo del Gobierno con ONG locales e internacionales y hemos visto más rendición de cuentas, con algunas sentencias a oficiales de las Fuerzas Armadas por algunos abusos serios. Los retos continúan, por supuesto. Y uno de los grandes temas son las amenazas a los defensores de DD.HH., y activistas de tierras y el tema de la rendición de justicia.

¿Lo que mejora es la reacción del Gobierno a las violaciones de DD.HH. o la situación de DD.HH. en sí?

Creo que es una combinación de ambos. Muchas cosas pasaron en 2012, el período que cubre nuestro reporte anual. La decisión de negociar un fin al conflicto con las Farc es algo que EE.UU. apoya fuertemente y dentro de ese proceso algunos elementos especialmente, como buscar restitución de tierras y reforma agraria, y de nuevo, el tema de la rendición de cuentas por violaciones de DD.HH. Estamos viendo progreso y queremos alentar a que continúen.

Uno de los temas en la mesa de negociación es la justicia transicional. ¿Cuáles ve que son las tensiones en relación con las violaciones de DD.HH.?

Diría que estamos mirando los progresos muy de cerca y tomamos el pulso de la sociedad civil, y oír directamente de los defensores de DD.HH. y activistas y ver cómo ellos ven la situación. Entonces, hablamos con el Gobierno y con la sociedad civil para tener una visión adecuada de la situación.

¿Cree que la justicia transicional debería aplicarse a los actores estatales, como las Fuerzas Militares?

No puedo responder esa pregunta ahora. Es demasiado específica al país.

Entonces, en general, ¿cree que se pueden olvidar algunas violaciones a los DD.HH. para lograr la paz?

Este va a ser un proceso liderado por los colombianos. Nuestra preocupación es que se evite una sensación de impunidad a los abusos de DD.HH. Tenemos que esperar y ver. Es la pregunta, en últimas, de la rendición de cuentas y el remedio de crímenes pasados lo que deben definir los colombianos. Cada país tiene sus propias soluciones. Hay soluciones de posconflicto como las de Sudáfrica. Siria es otro país donde estamos mirando el tema de la justicia transicional y la necesidad de que arranque un proceso de rendición de cuentas incluso antes de que termine el conflicto, para prevenir un mayor ciclo de retribución y violencia sectaria. De nuevo, creo que el papel del gobierno de EE.UU. es apoyar la meta de la rendición de cuentas. Entonces no quisiera plantear un paraguas general para cubrir todos los casos, porque creo que en cada país hay que mirar la situación única que existe y, en últimas, cuáles son las aspiraciones y la definición interna de rendición de cuentas para los mismos ciudadanos.

Cambiando un poco de tema, ante el impresionante aumento de homicidios y violencia en América Latina, especialmente en Centro América y el Caribe, ¿no cree que falta una visión que privilegie más los DD.HH. en esta lucha contra el narcotráfico?

Ciertamente creo que los abusos que los civiles sufren a manos de organizaciones transnacionales en América Latina no son menos severos que los que sufren a manos de gobiernos ciudadanos en otros países del mundo. Creo que aquí, bajo el concepto de Seguridad Ciudadana, EE.UU. está intentando promover una aproximación más amplia, no sólo basada en la seguridad y el poder militar. Con esta aproximación nos enfocamos en el impacto de las políticas de seguridad sobre los civiles que los gobiernos deben proteger.