Los comunistas de Filipinas preparan un alto al fuego ante inicio del diálogo

El Partido Comunista de Filipinas (CPP) anunció hoy que declarará un alto al fuego de forma unilateral como "gesto de buena voluntad" tras la liberación de varios activistas y ante la reanudación del diálogo de paz con el gobierno.

El presidente filipino, Rodrigo Duterte. EFE

La organización, ilegal en el país, anunció que transmitirá la orden "en los próximos días" a su brazo armado, el Nuevo Ejército del Pueblo (NPA), "para dar un mayor impulso" a las negociaciones que tendrán lugar a finales de mes en Oslo.

El anuncio tuvo lugar después de que en los últimos días la justicia filipina concediera la libertad condicional a 9 consultores del llamado Frente Democrático Nacional de Filipinas (NDFP) que viajarán esta semana hacia la capital noruega.

La tregua se implementará mientras duren las negociaciones, según precisó el CPP que expresó su gratitud hacia el presidente filipino, Rodrigo Duterte, al que instó a liberar otros 550 presos.

"El CPP considera la liberación de todos los consultores del NDFP como un acto de buena voluntad del presidente Duterte. En agradecimiento, el CPP reitera su pleno apoyo a las negociaciones como el lugar donde abordar las raíces del conflicto", dijo el CPP en un comunicado.

"(La liberación) reforzará la confianza de las fuerzas revolucionarias en la determinación del presidente Duterte de trabajar con el NDFP en las negociaciones de paz", añadió la nota.

Los equipos negociadores del Gobierno filipino y el NDFP, una plataforma que agrupo al proscrito partido comunista y otras organizaciones de izquierdas, se reunirán del 22 al 27 de agosto en Oslo.

Está previsto que ambas partes aborden la declaración de un alto el fuego, una amnistía para los presos comunistas, formas para acelerar el proceso de paz y que se confirmen acuerdos previos.

Desde que Duterte ganó las elecciones presidenciales del 9 de mayo, el Ejecutivo y la rebelión comunista han acercado posturas para reanudar el diálogo roto desde 2013.

Una de las razones para que se rompiesen las negociaciones hace tres años fue la negativa del entonces presidente Benigno Aquino (2010-16) a excarcelar a negociadores comunistas.

Representantes de ambos bandos mantuvieron en junio en Oslo contactos exploratorios y acordaron volver a reunirse en el mismo lugar en agosto.

El 25 de julio, Duterte anunció un alto el fuego unilateral que canceló cinco días más tarde, tras un ataque del NPA.

El Partido Comunista de Filipinas fue creado en 1968 como una organización política clandestina con el objetivo principal de derrocar al Gobierno.

El Nuevo Ejército del Pueblo nació ese mismo año y cuenta en la actualidad con unos 6.000 combatientes, aunque llegó a tener 26.000 efectivos durante la década de 1980.

A pesar del progresivo debilitamiento de la rebelión comunista, la guerrilla aún mantiene una importante influencia en zonas rurales del archipiélago y se financia a través de la extorsión a empresarios locales.