Los nuevos protagonistas de la pelea en Venezuela

No es que El Aissami y Borges sean nuevos en la política venezolana, sino que, esta semana, se convirtieron en vicepresidente de Venezuela y presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, respectivamente. Lo que les asegura un rol protagónico en la disputa entre el chavismo y la oposición.

El nuevo vicepresidente de Venezuela, Tareck El Aissami, junto con el presidente ruso Vladimir Putin. AFP

Tareck El Aissami y Julio Borges son los dos nuevos protagonistas de la pelea entre el chavismo y la oposición en Venezuela. No es que sean unos desconocidos que, de repente, se hicieron famosos. Ambos llevan años en la política venezolana. Sin embargo, con el nombramiento de El Aissami como vicepresidente de Venezuela y de Borges como presidente de la Asamblea Nacional de ese país, ambos adquirieron un rol protagónico que los pone en primera fila, en esta batalla política que tiene a Venezuela en crisis. Y ambos nombramiento, a su vez, dan una idea de lo que va a pasar en Venezuela en 2017.

Por ejemplo: el nombramiento de El Aissami como vicepresidente de Venezuela, en reemplazo de Aristóbulo Istúriz, es un mensaje claro de radicalización por parte del chavismo. El mismo El Aissami se reconoce como "chavista radical" y desde su nombramiento ha arremetido en contra de la oposición venezolana. "Desde la ilegítima Asamblea Nacional se amenaza la paz del pueblo, y pretenden imponer el discurso de odio e irrespeto a la Constitución (...) No esperábamos menos de una derecha deplorable racista y antipopular. Ustedes son mas del mismo DESASTRE del pasado traducido en corrupción", dijo El Aissami por medio de su cuenta de Twitter.

Por parte de la Mesa de Unidad Democrática, el tono ha sido casi el mismo. "Conocemos bien a quien gobierna, su accionar miserable, su terror a perder el poder: una droga a la que se volvió adicto (...) Nos toca juntos a fuerza de coraje vencer a esta DICTADURA porque es imposible pensar que alguien puede solo", dijo, por su parte, Julio Borges, elegido presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, en reemplazo del también opositor Henry Ramos Allup. El camino para el diálogo parece, desde ambas orillas, lleno de obstáculos.

Pero ¿quiénes son El Aissami y Borges? El Aissami fue gobernador de Aragua hasta el 4 de enero. Es egresado de la Universidad de Los Andes, donde conoció a Adán Chávez, hermano del fallecido presidente venezolano, Hugo Chávez. Durante sus años como universitario fue líder estudiantil y a los 29 años ingresó a la política. En 2005, fue elegido diputado por Aragua, obteniendo la segunda mayor votación; sin embargo, a los dos años fue designado viceministro de Seguridad Ciudadana. Y luego ministro del Interior y de Justicia. Tuvo varios logros, como la captura de varios capos colombianos y la creación, en 2009, de la Policía Bolivariana.

Sin embargo, no pudo evitar que se la acusara de tener nexos con el narcotráfico y con el terrorismo internacional, como tampoco pudo evitar que la tasa de homicidios en Venezuela aumentara exponencialmente, hasta llegar a 55 asesinatos por cada mil habitantes. O, mejor, unos 16 mil homicidios en 2012, de acuerdo con cifras del mismo gobierno venezolano. Ese mismo año, fue elegido gobernador de Aragua, venciendo al opositor Richard Mardo. Y ahora es designado vicepresidente de Venezuela. Ante un posible retiro de Nicolás Maduro, sea por renuncia o por un referendo en su contra, El Aissami, de 42 años de edad, sería el nuevo presidente.

Borges, por su parte, es un diputado de vieja data, pese a su juventud. En 1992 -tras el acuerdo al que llegaron Acción Democrática y Copei y tras el fallido golpe de Estado, protagonizado por Hugo Chavez, en contra del presidente Carlos Andrés Pérez- fundó Primero Justicia, un novimiento que en el año 2000 se convirtió en un partido político que hoy es la colectividad más importante de las que componen la Mesa de Unidad Democrática y al que pertenecen, entre otros, el excandidato presidencial Henrique Capriles.

Ese mismo año 2000 fue elegido diputado. A los dos años, este egresado de la Universidad Católica Andrés Bello apoyó el golpe de Estado en contra de Hugo Chávez, de lo que luego se arrepintió. Sin embargo, este apoyo sigue generándole críticas por parte del chavismo. En 2004, Borges fue uno de los promotores del fallido referendo revocatorio contra Chávez. En 2005 fue candidato presidencial. Aunque, finalmente, se hizo a un lado, en favor de Manuel Rosales. Ese año, la oposición venezolana decidió no presentarse a las elecciones legislativas por supuesta falta de garantías, y Borges no regresó a la Asamblea sino hasta 2010.

En 2015 fue reelegido y ahora es nombrado presidente de esa corporación. Borges ha vivido en carne propia la violencia que se ha producido por la polarización en su país. En dos ocasiones ha sido golpeado por chavistas y su rostro se ha convertido en portada de medios internacionales. Algunos aseguran que es menos agresivo que su antecesor, Henry Ramos Allup, quien siempre se mostró crítico del diálogo, aunque al final, lo apoyara tímidamente. Pero las palabras de Borges durante su primera jornada dan a pensar otra cosa: que en 2017 no va a haber diálogo entre chavismo y oposición.