Los riesgos de una intervención militar en Malí

Nada asegura que la incursión armada sea exitosa.

Rebeldes armados se reúnen en Gao, la ciudad más grande del norte de Malí. / AFP
Rebeldes armados se reúnen en Gao, la ciudad más grande del norte de Malí. / AFP

La ONU ha aprobado una resolución que pide la intervención militar en Malí para ayudar a las autoridades del país africano a recuperar la región del norte del país, ahora controlada por diferentes grupos de islamistas radicales. El Consejo de Seguridad pidió que se ponga un equipo de estrategas militares y de seguridad a disposición de las fuerzas militares de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental y la Unión Africana, para que preparen la intervención, así como el entrenamiento militar de las fuerzas locales y el equipamiento necesario para combatir el terrorismo.

¿Cómo ha evolucionado la situación en Malí después del golpe de Estado?

Hay una situación muy precaria desde el golpe de Estado que se dio en marzo. El gobierno interino es frágil y está fracturado; el norte está bajo el control de una frustrada alianza entre grupos islamistas. Las poblaciones del norte han sido aterrorizadas y las tumbas y mezquitas que eran consideradas importantes símbolos culturales y religiosos han sido destruidas. Cientos de miles de malienses del norte han sido desplazados, en una región muy vulnerable a la escasez de alimento y agua.

¿Qué grupos rebeldes amenazan el norte del país?

Lo que empezó como un movimiento separatista de la etnia tuareg en el norte, fortalecida con armas y combatientes durante la caída del gobierno libio, mutó en una mezcla de grupos con diversos objetivos e ideologías. Estos incluyen a Ansar Din, un grupo islamista liderado que busca imponer la sharia en todo Malí, el Movimiento por la Unidad y la Yihad en el Occidente de África y Al Qaeda en el Magreb Islámico; ambos dicen tener una agenda de la yihad global. Los objetivos a largo plazo de estos grupos no están claros, pero el vacío en el norte de Malí es una oportunidad para atrincherarse y buscar apoyo de otros grupos yihadistas globales.

¿Una intervención militar es la manera apropiada de luchar contra estos grupos?

No está claro si las fuerzas del África Occidental tienen la capacidad para intervenir efectivamente en un área tan vasta y contra un adversario que está bien acostumbrado a operar en el terreno extremadamente difícil del norte de Malí. Nadie quiere ver a estos grupos extremistas establecerse en la región ni ofrecer refugio a otros terroristas y redes criminales, pero la intervención tendrá que ser planeada y ejecutada muy cuidadosamente, respaldada por una fuerte inteligencia local y consciente de sus posibles consecuencias no previstas. Puede haber oportunidades para crear divisiones entre varios grupos basados en el norte y estas probabilidades deben ser exploradas a fondo, aun mientras la acción militar es contemplada.

Las intervenciones militares en Libia, Afganistán e Irak dejaron a estos países en una situación crítica. ¿Debemos esperar algo similar en Malí?

Un factor muy complicado es que las fuerzas malienses están divididas y el gobierno es extremadamente frágil y tiene muy poca legitimidad o credibilidad entre los poderes regionales y occidentales. El gobierno interino ha expresado sentimientos mezclados sobre una intervención externa, y puede que no sea totalmente cooperativo si sus líderes ven amenazadas sus propios intereses y posiciones. Aún cuando las intervenciones de África occidental tengan éxito para desplazar a las milicias del norte, lo que viene después, al momento de sentar los términos para la paz, no está claro.