Luego de Trump, moñona electoral de Vladimir Putin

Luego del triunfo de su aliado político, DonaldTrump, en Estados Unidos, los candidatos de Moldavia y Bulgaria que simpatizaban con el presidente ruso ganan en las urnas.

El presidente ruso, Vladimir Putin. EFE

Que el presidente ruso, Vladimir Putin, metió la mano en las elecciones de Estados Unidos no tiene discusión. De acuerdo con una denuncia del Departamento de Seguridad Interior y la Oficina del Director de Inteligencia Nacional de Estados Unidos hecha semanas antes de las elecciones, “Rusia intenta interferir en el proceso electoral del país a través de ciberpiratas y creemos que solamente funcionarios del más alto rango de Rusia podrían haber autorizado estas actividades”.

De hecho, la filtración de miles de correos electrónicos de Hillary Clinton que se hicieron públicos durante la Convención del partido en julio fueron acciones promovidas por el Kremlin. “Esa actividad de Moscú no es nueva. Los rusos han utilizado tácticas y técnicas similares a lo largo de Europa y Eurasia, por ejemplo, para influir en la opinión pública”, precisó el gobierno estadounidense.

A pesar de tener pésima imagen en Estados Unidos, Putin resultó clave en el triunfo de Trump, quien calificó al líder ruso como “mejor presidente que Barack Obama”.

“Entre los problemas míticos, imaginarios, está la histeria, no puedo llamarlo de otra manera, que se ha extendido en Estados Unidos sobre la influencia que tendría Rusia en las elecciones presidenciales”, declaró Putin.

Dos días después del triunfo de Trump, Putin y el presidente electo estadounidense hablaron por teléfono y dijeron estar listos para “trabajar juntos”. Putin y Trump coincidieron en constatar el estado actual "muy poco satisfactorio de las relaciones ruso-estadounidenses" y en la "necesidad de un trabajo conjunto para su normalización", precisa un comunicado del Kremlin.

Convinieron además la "necesidad de unir sus esfuerzos en la lucha contra el enemigo número uno: el terrorismo internacional y el extremismo" y “en ese contexto discutieron sobre la crisis en Siria”, según el Kremlin.

La encuesta nacional mostró que, para los votantes de Trump, la inmigración ilegal y el terrorismo se constituyen en problemas “muy grandes” del país con un 79% y 74% respectivamente.

En la arena diplomática, Rusia invadió espacios que estaban casi colonizados por Washington: hace unas semanas, Putin logró que el primer ministro israelí y el presidente palestino acordaran reunirse para reactivar el proceso de paz, una cita inédita desde 2010 y la gran apuesta de Obama que lo hizo merecedor del Nobel de Paz. En respuesta, Washington suspendió la cooperación con Rusia en Siria.

Moldavia

La estrategia diplomática rusa, cuyos resultados comienza a recoger Putin, comenzó hace un año y medio, luego de ayudar a sellar el acuerdo atómico con Irán. El líder ruso se acercó a China y comenzó a dialogar con las monarquías del Golfo.

La clave del cambio se llama Alexei Kudrin, exministro de Finanzas, quien fue nombrado asesor presidencial y le imprimió pragmatismo a la diplomacia rusa. Así Putin se acerca a demócratas, tiranos, socialistas, etc. La idea es el beneficio mutuo.

De esta manera se anotó otro punto electoral. En Moldavia el socialista prorruso Igor Dodon ganó la presidencia con la promesa de acercarse a Rusia y frenar la integración con la Unión Europea.

“Estamos obligados a trabajar para restablecer una sociedad estratégica con la Federación de Rusia, pero eso no significa que vamos a estropear las relaciones con Occidente y la Unión Europea (UE)”, dijo Dodón tras conocer los resultados finales de la segunda vuelta de las presidenciales.

Economista de 41 años, Dodon,es partidario de revisar el Acuerdo de Asociación firmado en 2014 entre Moldavia y la UE, que considera desfavorable para su país, y de forjar una alianza estratégica con Rusia.

En Moldavia, apuntó el socialista en una entrevista concedida hoy a una emisora rusa, “más del 65% de la población consideran a Rusia un Estado amigo”.

Bulgaria

Este país también entró en un nuevo panorama político tras la dimisión de su primer ministro, el proeuropeo Boiko Borisov, y la elección de un presidente sin experiencia y considerado afín a Rusia.

Rumen Radev, candidato apoyado por los soci|alistas y favorable a Rusia, ganó las elecciones presidenciales del domingo con 59,35% de los votos, según los resultados oficiales. Radev se declaró favorable a "un buen diálogo con los presidentes de Estados Unidos y Rusia". También se comprometió a "trabajar para que se levanten las sanciones" europeas contra Rusia.

La nueva situación política en Bulgaria refleja un "contexto internacional que alienta la voluntad de cambio" según Parvan Simeonov, director del instituto Gallup, que cita "el derrumbe de las autoridades tradicionales en Europa occidental" y la elección de Donald Trump, en Estados Unidos, que quiere un acercamiento de Washington con Moscú.

Temas relacionados