Lugo acusa al Gobierno paraguayo de favorecer a multinacionales

Este sábado se cumple un mes del inicio del "juicio político" parlamentario que derivó en la destitución del presidente de Paraguay, Fernando Lugo.

El expresidente paraguayo Fernando Lugo acusó al nuevo Gobierno de favorecer a los empresarios sojeros y las multinacionales, en un mitin en el sudeste del país al que, según los organizadores, acudieron unas 2.500 personas.

"Es muy claro adónde quieren llegar los golpistas, envenenando las tierras y a la gente. Hablan de soberanía, pero soberanía para unos pocos, los sojeros y multinacionales, liberándolos del pago de sus impuestos y son los que más riquezas del país reciben", censuró Lugo, citado por su plataforma digital "Paraguay Resiste".

Hoy se cumple un mes del inicio del "juicio político" parlamentario que derivó en la destitución de Lugo al día siguiente, el 22 de junio pasado, por mal desempeño en sus funciones.

El detonante del proceso fue la muerte de 17 policías y campesinos en un tiroteo durante un desalojo de "sin tierras" de una hacienda del político opositor colorado y empresario Blas N. Riquelme en Curuguaty, cuya propiedad le disputaba el Estado.

En el acto en la localidad de María Auxiliadora, del departamento sudoriental de Itapúa, Lugo reiteró que la matanza de Curuguaty fue "preparada" con un "escenario montado con francotiradores, y este presidente quiso investigar, mientras que la primera acción de este Gobierno ilegítimo fue dejar de lado la investigación".

Lugo había anunciado que una comisión independiente con apoyo de la Organización de Estados Americanos (OEA) investigaría los sucesos de Curuguaty, al margen de los órganos jurisdiccionales, pero su sucesor en la Presidencia, Federico Franco, descartó esa investigación.

Según el exmandatario, durante su gobierno se habían efectuado más de 100 desalojos pacíficos de campesinos, pero el de Curuguaty lo hicieron "los mercaderes de la muerte".

Franco ha anunciado diversas medidas sobre la tenencia de la tierra esta semana, que revierten la política aplicada anteriormente por Lugo.

En la región sojera de Ñacunday (este), ordenó dejar "sin efecto" la medición judicial de propiedades que afectaba al empresario "brasiguayo" Tranquilo Favero, el principal productor individual de soja de Paraguay.

Ayer anunció además un proyecto de ley para la venta "a precio de mercado" de tierras destinadas a la reforma agraria.

Franco mencionó el 33 por ciento del territorio del vasto Chaco que sigue en manos del Estado y las tierras ocupadas irregularmente por ganaderos en dos regiones del nordeste del país, Concepción y Amambay, donde el Ejecutivo de Lugo había empezado a impulsar órdenes de desalojo.

Con respecto a Curuguaty, Franco había dado a entender que esta semana entregaría tierras a los campesinos afectados por la tragedia, pero la familia Riquelme desmintió que pretendiera "donarlas" y el presidente observó que "sería injusto" pretenderlo porque han hecho un "arduo trabajo" en ellas.

El Ejecutivo también aprobó el inicio de negociaciones con la multinacional canadiense Río Tinto para la instalación en el este paraguayo -posiblemente en el departamento de Itapúa que hoy visitó Lugo- de una planta procesadora de aluminio.

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