Machado, a las puertas de la cárcel

Sectores radicales del gobierno de Venezuela dan como un hecho la aprehensión de la líder opositora.

La exdiputada María Corina Machado da un discurso de apoyo al líder opositor Leopoldo López, que lleva más de cien días en la cárcel. / AFP

Al cumplirse cuatro meses de protestas contra el gobierno de Nicolás Maduro, el oficialismo venezolano reiteró su denuncia sobre un presunto plan de magnicidio para eliminar al primer mandatario, liderado por la destituida diputada María Corina Machado, el empresario Pedro Mario Burelli y el exdiplomático Diego Arria.

La Fiscalía emitió órdenes de captura contra Arria y Burelli y citó a Machado, este lunes, a declarar como testigo. Burelli y Arria están fuera de Venezuela y han asegurado que no se entregarán a la justicia.

Activistas por los derechos humanos y líderes estudiantiles también fueron convocados por el Ministerio Público para esta semana. Se desconoce si asistirán.

La exparlamentaria acudirá a la citación judicial y aseguró que no será detenida, aun cuando en sectores radicales del Gobierno su aprehensión se da como un hecho. Ayer domingo volvió a pedir la renuncia de Maduro al suscribir el documento público “Sí hay una salida a la crisis”, junto con 183 dirigentes políticos, empresarios, artistas y líderes comunitarios y estudiantiles.

El texto reitera que “es necesaria la activación de un mecanismo constitucional, vía enmienda o constituyente, para lograr la renovación del pacto social, la democratización de los poderes públicos y la reunificación de los venezolanos en un nuevo modelo político, social y económico”.

María Corina Machado explicó que “lo importante es entender lo que en Venezuela ocurre en estas horas, ésta es una persecución política implacable contra todos aquellos ciudadanos que elevamos nuestras voces por nuestros derechos”.

Agregó que “la persecución en contra de dirigentes sindicales, periodistas, activistas de derechos humanos, estudiantes y dirigentes políticos es la típica operación cubana en la cual quieren infligir un castigo ejemplarizado en líderes de toda la sociedad, porque creen que con ello van a callar a los venezolanos”.

Su propuesta no ha sido acogida por todos los partidos de la opositora coalición de la Mesa de la Unidad Democrática, principalmente por el excandidato presidencial Henrique Capriles Radonski, quien ha rechazado abiertamente la propuesta de una constituyente para Venezuela.

Machado aseguró que la negativa de Capriles “es su derecho, pero los venezolanos, incluyendo muchos seguidores del oficialismo, queremos un cambio lo antes posible por una vía constitucional y que podamos encontrarnos en ese proceso de transición a la democracia”.

Capriles asegura que el modelo de gestión del actual Gobierno ha fracasado y eso es evidente con los niveles de inflación —de 23% en lo que va del año, según cifras del Banco Central de Venezuela— y el aumento de la pobreza, también reconocido por entidades estatales.

El gobernador de Miranda cree que la oposición debe hacer una cruzada por todo el país, “porque no es cierto que la oposición esté en su mejor momento, lo que sí es cierto es que el Gobierno está en su peor momento y eso no significa que la oposición haya capitalizado el descontento que hay sobre él”.

Analistas políticos independientes han expresado que, mientras la oposición profundiza sus diferencias, el gobierno de Maduro se fortalece, aun cuando recientes encuestas de opinión señalan que sólo el 32% de los venezolanos aprueba su gestión.

Otros han asegurado que un factor de cohesión del oficialismo lo constituye el poder judicial, que estaría parcializado en favor del Gobierno. La fiscal general de la República, Luisa Ortega Díaz, negó estas acusaciones al tiempo que aseguró que “se está llevando a cabo una investigación muy delicada en cuanto al supuesto caso de magnicidio contra Maduro (…) todos los implicados pagarán, no crean que se saldrán con la suya. Atentar contra la vida del presidente no es algo que se pueda dejar pasar por alto, el Ministerio Público está tras la huellas de la conspiración”.

Ortega fustigó a la relatora especial de las Naciones Unidas sobre la independencia de jueces y fiscales, Gabriela Knaul, quien la semana pasada declaró que está “muy preocupada” por la falta de independencia de magistrados y procuradores en Venezuela. La fiscal dijo sentirse “alarmada” ante la falta de conocimiento del país por parte de Knaul.

“No es cierto que en Venezuela los fiscales no tengan independencia”, dijo. Y agregó: “Vamos a tener que mandar información a la señora Gabriela Knaul para que vea los concursos que se han abierto en el Ministerio Público para dar estabilidad a los fiscales”.

 

últimas noticias