Madres de Mayo: sigue la tormenta

Sergio Schoklender, exapoderado de Madres, ampliará sus denuncias en el Congreso argentino.

El día que Sergio Schoklender, exapoderado de la organización Madres de Mayo, fue acusado por fraude con fondos públicos y lavado de dinero en millonarios planes de viviendas de la fundación “Sueños Compartidos”, amenazó que no caería solo. Hoy, casi tres meses después, el polémico abogado acudirá ante el Congreso para hacer las denuncias que, asegura, comprometen incluso al gobierno argentino.

Schoklender afirma que tiene pruebas documentales que inculpan a la presidenta de la organización, Hebe de Bonafini, y a varios miembros del gobierno, entre ellos al candidato a vicepresidente y actual ministro de Economía, Amado Boudou.

Las pruebas, según Schockender, reposan en el despacho del juez federal Norberto Oyarbide hace más de un mes. Desesperado por el paso lento que lleva la investigación, se dirigió hace una semana a los tribunales de Buenos Aires para advertir que denunciaría públicamente el congelamiento de su expediente, a pesar de existir pruebas contundentes, como las califica.

Las acusaciones no son menores. Schoklender asegura que la Fundación recibió dineros públicos para financiar gastos de campaña por más de US$1,5 millones, que venían de las oficinas de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, del ministro de Economía, Amado Boudou, y del subsecretario de Obras Públicas, Abel Fatala.

Afirma también que Bonafini maneja fondos millonarios depositados en el banco español Caja de Asturias y que maneja cuentas paralelas en Italia, Francia y Estados Unidos. Explicó, además, que tras la muerte de Néstor Kirchner, en octubre de 2010, empezaron a frenar obras en los lugares donde no se había pagado sobornos para liberar fondos de los planes de viviendas.

“El gobierno está manejando todo para salvar a las Madres a cualquier precio. Están dispuestos a entregar a Sergio Schoklender, por más que yo no haya hecho nada. Pero no voy a ser el pato de la boda ni aceptar que quieran cargar sobre mí”, acusó el ex apoderado de Madres, quien señaló también que el juez recibía instrucciones directas del jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, para frenar la investigación hasta después del 23 de octubre, día de las elecciones.

Sus declaraciones fueron rechazadas de inmediato tanto por el gobierno como por la titular de Madres de Plaza de Mayo. Lo cierto es que tras hacerse públicas las denuncias, el juez Oyarbide descongeló el expediente y ordenó allanamientos en oficinas financieras y casas particulares. Asimismo, firmó tres exhortos internacionales para averiguar si la Fundación Madres de Plaza de Mayo tiene cuentas en Europa y Estados Unidos, así como para determinar los movimientos de la cuenta abierta por Hebe de Bonafini en España, donde las Madres recibían donaciones internacionales.

El mismo juez recalcó que, aunque la titular de Madres de Mayo buscó ser parte querellante, esta instancia no fue aceptada y que dentro de la causa investiga también el accionar de Bonafini.

Entre tanto, hoy Sergio Schoklender se presentará en las oficinas del Congreso, donde fue citado para dar explicaciones sobre sus denuncias. Sin embargo, varios congresistas anunciaron que no responderán a este “escenario mediático” de la oposición, como lo calificó el jefe del bloque kirchnerista, Agustín Rossi.

Desde el gobierno, el jefe de Gabinete se encargó de desmentir los dichos del ex apoderado. Ninguno más contesta, ninguno más atiende. Por ahora, el kirchnerismo parece blindado frente a las acusaciones de corrupción y financiamiento ilegal de la campaña. Sin embargo, vuelve a caer un manto de dudas sobre su verdadera responsabilidad en un escándalo que crece con el paso de los días.

Abuelas, premiadas en París

Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, lo ha dicho insistentemente: “Madres de Mayo y Abuelas de Plaza de Mayo no son la misma organización, aunque nacimos por los mismos motivos”. Carlotto fue la encargada de recibir ayer en París, junto con la presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, el premio de la Unesco por sus esfuerzos por la paz. Durante una multitudinaria y larga ceremonia, a la que también asistieron otras tres abuelas y ocho de los 105 nietos recuperados desde 1977, Estela de Carloto expresó su “enorme emoción” y agradeció a “Cristina y a Néstor”, ex presidente argentino fallecido en 2010, por el inmenso apoyo y respaldo incondicional para “salvar a tantos nietos del olvido y la esclavitud”.