Maduro llama a Capriles “asesino” y Cabello pide prisión para quienes inviten a la huelga

Venezuela está llegando a niveles peligrosos de confrontacion. Voces del Gobierno, en vez de bajar los ánimos, aumentan la tensión.

Enfrentamientos al frente del edificio de la Asamblea Nacional en Caracas.
Enfrentamientos al frente del edificio de la Asamblea Nacional en Caracas. AFP

Es contradictorio: mientras el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, acepta la invitación al diálogo que hizo el Vaticano y hace llamados a “la sensatez, la prudencia y el diálogo”, al mismo tiempo aumenta con su discurso agresivo la confrontación.

“Llueve o relampaguee, voy a asistir a la mesa de diálogo. La vía de Venezuela es el diálogo”, aseveró el miércoles. Sin embargo, un día después de que apareciera muy dispuesto a reunirse con la oposición, el mandatario cambió su tono.

Según Maduro, Henrique Capriles Radonski, gobernador del estado Miranda, es un “asesino”, pues según dijo, “es el responsable del asesinato de un funcionario de Polimiranda ocurrido este miércoles en la carretera Panamericana después de la Toma de Venezuela”.

“¿Quién lo mató? El odio, la intolerancia, la violencia ciega. ¿Y quién ha sembrado eso? Capriles Radonski. Él es responsable de esa muerte, así lo señalo ante la opinión pública porque él es quien ha estado llamando a asaltar el Palacio de Miraflores. Un muerto más tienes tú en tu memoria, así lo señalo frente al país”, expresó en cadena nacional.

Maduro, quien debería ayudar a calmar los ánimos pues escalan peligrosamente ¬en la mañana chavistas chocaron con la fuerza pública cuando intentaron atacar a diputados opositores a la entrada de la Asamblea Nacional¬, hace declaraciones incendarias.

Al igual que Diosdado Cabello, diputado y presidente del Partido Socialista de Venezuela, quien irresponsablemente anunció que el próximo 3 de noviembre, día en que las marchas opositoras piensan llegar a Miraflores, invitó a los seguidores del Gobierno a llegar al mismo lugar.

Nunca las dos marchas se han cruzado, justamente por los niveles de intolerancia que hay en el país y el encuentro de los seguidores de las dos orillas políticas del país terminen en una grave confrontación. Pero Cabello, sin tener en cuenta la tensión, hizo esta declaración:

“No se vistan que no van. Miraflores es del pueblo, de la patria, no de la burguesía. Cada conspiración de la derecha debe tener una respuesta contundente de nosotros”.

Además amenazó con llevar presos a los directivos de Fedecámaras que apoyen la huelga. “¿Por qué no meten presos a los de Fedecámaras, que están llamando a un golpe de Estado?”, exclamó el número dos del chavismo.

Para el gobierno se repite el libreto del 11 de abril de 2002, cuando una movilización hacia la casa de gobierno derivó en un golpe de Estado que sacó del poder a Hugo Chávez durante tres días.

El gobernante también llamó a sus seguidores a movilizarse para “derrotar el golpe parlamentario. La historia de los golpes de Estado la conocemos completica”.

¿Qué puede pasar en la huelga?” Horas previas del comienzo y, consciente del creciente malestar popular por la inflación, la escasez y el desabastecimiento, Maduro aumentó 40% el ingreso mínimo de los trabajadores y amenazó con la ocupación de empresas que cesen actividades.

Los llamados a la calma y al diálogo llegan desde todos los frentes internacionales. “No hay otra manera que los venezolanos mismos encuentren el camino común para salir de este atolladero”, afirmó la canciller argentina, Susana Malcorra. Y agregó: "La situación en Venezuela es muy delicada, las tensiones están muy altas y están escalando día a día, lo cual nos preocupa por los venezolanos en primer lugar, y nos preocupa por la región en términos más amplios".

últimas noticias

¿Qué está pasando con los jueces de Perú?

¿Hijos o mascotas?