La mala educación de Donald Trump

El Southern Poverty Law Center (SPLC), una organización especializada en documentar crímenes de odio en EE. UU., encuestó a educadores de todo el país: el 90 % reportó incidentes racistas y xenófobos en el aula.

Donald Trump durante su gira tras la elección presidencial.  / AFP
Donald Trump durante su gira tras la elección presidencial. / AFP

De acuerdo con el Southern Poverty Law Center (SPLC), un grupo que lucha por los derechos civiles en Estados Unidos, la retórica de la reciente campaña electoral estadounidense —que para Donald Trump no ha terminado, pues sigue actuando, atacando y provocando— produjo un “alarmante nivel de ansiedad y miedo” entre los niños de color, latinos y musulmanes.

Días antes del triunfo de Trump se reportaba un aumento de las tensiones étnicas y raciales en las aulas de clase. Un día después de su victoria, los incidentes racistas se multiplicaron. Y hoy, un mes después, la situación empeora.

El SPLC, una organización especializada en documentar crímenes de odio en Estados Unidos, consultó vía internet a más de 10.000 profesores de todo el país. El 90 % reportó que tanto alumnos como maestros sienten miedo por el aumento de incidentes racistas contra afroamericanos y migrantes.

De acuerdo con la mayoría de profesores, el ambiente escolar fue afectado negativamente por el discurso de Donald Trump. Molly Ball, de la revista The Atlantic, escribe que lo peor es que el presidente electo sigue usando las provocaciones vulgares y los tuits ultrajantes. En reciente discurso en Ohio repetía ante una multitud frases como “hay que hacer a Estados Unidos grande de nuevo”, “construir el muro”, “expulsar inmigrantes”.

Los medios de comunicación estadounidenses han publicado varios informes sobre incidentes de odio en colegios y universidades. “Lo más triste es que en los salones de clase, donde se enseñan valores fundamentales como tolerancia, derechos civiles, historia e igualdad, el discurso de Trump parece prevalecer”, decía The New York Times.

De acuerdo con la encuesta del SPLC, nueve de cada diez educadores han visto un impacto negativo en el estado de ánimo y el comportamiento de los estudiantes después de las elecciones. Ocho de cada diez reportaron mayor ansiedad entre los alumnos inmigrantes, musulmanes, afroamericanos y LGBT, quienes, de acuerdo con cuatro de cada diez profesores, han sido tratados con lenguaje despectivo.

Janet Murguía, presidenta del Consejo Nacional de la Raza, la mayor organización hispana de Estados Unidos, aseguró que “hemos recibido testimonios de niños que están contemplando quitarse la vida. Tienen miedo de lo que les va a pasar mientras están en la escuela”.

Más de 2.500 educadores relacionaron los incidentes con la retórica electoral. El tema es tan complejo que la mitad de los docentes se niega a discutir sobre política y el tema electoral en clase. Incuso, algunos directores de escuela les han dicho a sus maestros que se abstengan de abordarlo “de cualquier manera”.

“Trump alega que se siente sorprendido porque su elección ha desatado un aluvión de odio en todo el país”, declaró Richard Cohen, director del Southern Poverty Law Center. “Pero no debería estarlo. Este es el resultado predecible de la campaña que lideró”, agregó.

En otro documento, titulado Diez días después, el SPLC documenta 867 incidentes ocurridos después de la victoria de Trump, en los que varios escolares obligaron a compañeros afroamericanos a sentarse al final del autobús, como en tiempos de la segregación racial. También denuncian que aparecieron grafitis que decían “Sólo blancos” o “La Nación Trump” o “Muerte a maricones”.

En el país hay 98.454 escuelas públicas, en las que el 51 % de los estudiantes pertenecen a familias de bajos ingresos, el 25 % es de origen hispano, el 16 % afroamericano y el 59 % es blanco. El aumento del acoso comenzó, de acuerdo con los maestros encuestados, en la campaña presidencial y se produce en donde la mayoría de estudiantes son blancos.

El comportamiento xenófobo está dirigido a quien estaba “del lado equivocado de las elecciones”, según el estudio.

Los profesores denuncian

The Atlantic habló con varios de los seguidores de Trump, quienes básicamente justifican cada una de sus palabras y dicen que lo seguirán hasta donde él les diga, pues “está haciendo todo lo que nos dijeron que no se podía hacer”. Así las cosas, concluye el artículo, Trump seguirá en campaña eternamente. ¿Qué va a pasar en la escuela si se perpetúa este ambiente?

Los profesores contaron a SPLC algunas de las cosas con las que han tenido que lidiar por cuenta de las palabras de Trump:

“Un grupo de estudiantes blancos sostuvieron una bandera confederada durante una asamblea escolar”: consejero de una escuela secundaria en Arizona.

“Desde la elección, cada escuela secundaria de nuestro distrito ha tenido problemas con comentarios racistas, xenófobos o misóginos. En la semana que siguió a las elecciones, personalmente tuve que lidiar con las siguientes cuestiones: 1) muchachos que agarraban y tocaban de manera inapropiada a las niñas, incluso después de que ellas hubieran dicho que no (esto nunca había sucedido antes); 2) estudiantes blancos diciendo a sus amigos hispanos o de color que sus padres van a ser deportados y que serían expulsados de la escuela; 3) estudiantes blancos que les dicen a los estudiantes de color: ‘Trump va a ponerlos en su sitio, no podemos esperar hasta que usted y otros brownies se vayan’: profesor de una escuela intermedia en Indiana.

“Los insultos han sido escritos incluso en las tareas. ‘Manda a los musulmanes de vuelta porque son los responsables del 11 de septiembre’”: profesor de una escuela secundaria en Minnesota.

“Odio a los musulmanes porque ellos hicieron el 11-S” (un estudiante dijo esto mientras la clase estaba aprendiendo acerca de las religiones mayores): profesor de escuela intermedia en Washington.

“Una proclamación orgullosa de racismo fue hecha por un estudiante después de las elecciones: ‘Apuesto a que esos negros realmente están asustados ahora’”: profesor de escuela secundaria en Michigan.

“Hay niños que dicen: ‘Trump ganó, ¡regresas a México!, o muchachos agarrando a las niñas y acorralándolas contra los casilleros. Niños gritando: ‘Trump ganó, por lo que pronto habrá menos gente aquí’.”: profesor de escuela secundaria en Kansas.

“Un niño dijo: ‘Sólo quería que Trump ganara para que pueda deshacerse de todos los mexicanos’. Él es un inmigrante de Bosnia”: profesor de una escuela primaria de Colorado.

“Alguien puso una esvástica con la etiqueta ‘Trump Make America Great Again’ en el escritorio de un profesor de español”: profesor de secundaria en California.

“Al día siguiente de la elección, los estudiantes blancos de mi escuela caminaron por los pasillos hostigando a los estudiantes de color. Un estudiante se fue preguntando: ‘¿Eres legal?’ a cada estudiante que pasaba. Otro le dijo a su compañero de clase negro: ‘Regresa a Haití porque este es nuestro país ahora’”: profesor de una escuela intermedia en Massachusetts.

Los comentarios de los profesores y los resultados de la encuesta son preocupantes. Las escuelas, con un número significativo de estudiantes afroamericanos, hispanos e inmigrantes de color, están experimentando una especie de trauma, con todas las consecuencias que ello genera.

Según el Southern Poverty Law Center, el miedo viene en muchas formas: preocupaciones sobre la deportación, separación de la familia, ansiedad general y desesperanza sobre el futuro. Los maestros observaron que los niños temerosos y ansiosos son incapaces de concentrarse y tienen dificultades para ir a la escuela. ¿Qué pasará cuando Trump se posesione?