Marihuana medicinal para niños

La eficacia de una nueva variedad de cannabis para varias enfermedades que padecen los menores ha provocado una ola de tratamientos.

El 1º de enero entró en vigor la ley que les permite a los residentes de Colorado comprar marihuana para uso medicinal y recreativo.

Paige Figi sonríe antes de comenzar a atestiguar ante el tribunal de la Corte Suprema de Justicia de la Florida sobre su dolorosa historia familiar. Charlotte, su hija, nació con un extraño síndrome conocido como Dravet, que consiste en un severo grado de epilepsia que lleva a generar entre cien y trescientos episodios de epilepsia al día, siendo cada uno de ellos potencialmente letal para quienes padecen esta grave enfermedad.

Incapacidad para moverse, falta de motricidad, infecciones permanentes, carencia de lenguaje y un promedio de vida que no supera los seis años hacen parte de este síndrome. “Hoy, con cuatro años de edad y después de estar en este tratamiento por más de doce meses, ya no es necesario alimentarla por sondas. Ahora come y toma líquidos por su cuenta, camina como cualquier otro niño. Los resultados han sido dramáticos”, explicó ante los magistrados.

Todo gracias a una nueva variedad de marihuana que tiene un contenido muy bajo de tetrahidrocannabinol o THC, principal componente psicoactivo en el cannabis, al igual que un alto nivel de cannabidiol o CBD, el cual ha demostrado tener beneficios como antiinflamatorio, neuroprotector, antipsicótico y antiespasmódico.

El testimonio de Figi, así como el de otro par de padres de familia que viajaron a Tallahassee para dar fe de las bondades de la marihuana medicinal en sus hijos menores de cinco años, llevó, según expertos, a que la corte aceptara la semana pasada la realización de un referendo aprobatorio de la marihuana medicinal en el estado de Florida para este noviembre.

“Charlotte’s Web” es el nombre con que se conoce a esta clase de cannabis. Se lo pusieron en honor a su primera paciente, la hija de Figi, quien luego de comenzar a consumir unos cuantos miligramos del aceite extraído de esta variedad de marihuana mezclados con sus alimentos logró transformar su vida por completo. “Charlotte pasó de tener cerca de trescientos episodios epilépticos al día a tan sólo uno cada par de días. Eso fue algo increíble, un milagro” dijo su madre.

Hoy, para los padres de Charlotte como para muchos otros en todo el país, están quedando atrás los días en que se trataba esta clase de síndromes con altas dosis de poderosas drogas como Valium, Lorazepam y Phenobarbital. Hoy, asegurarán, tienen una opción que hace muy poco era imposible de alcanzar.

El problema, sin embargo, es la escasez de esta clase de marihuana, pues hasta el momento el cultivo de una variedad de cannabis con esas propiedades no era rentable. La tendencia hoy es producir marihuana con niveles cada vez mayores de THC, no viceversa.

Sin embargo, Josh Stanley y sus cuatro hermanos se han convertido en los últimos años en los mayores cultivadores de marihuana en el estado de Colorado, donde recientemente fue legalizada la producción y venta de marihuana recreacional, y han estado embarcados desde finales de 2012 en un largo y costoso proceso de hibridación de distintas clases de marihuana para lograr dar con esta variedad, la cual ha demostrado ser una alternativa real para cientos de padres de familia.

Luego de que el rumor sobre Charlotte’s Web se esparciera por todo el país a finales de 2013, y ante la escasez de su cultivo por lo complicado que resulta lograr esas propiedades, los hermanos Stanley crearon Realm of Caring, una fundación que ayuda a padres de familia sin recursos económicos a costear el tratamiento.

El último reporte habla de más 100 familias que se han trasladado al estado de Colorado en lo que va de 2014 para poder dar a sus hijos el nuevo tratamiento. Si bien es claro que este tipo de marihuana no es la cura para el severo síndrome de Dravet, como no lo es para otras enfermedades genéticas, aseguran los expertos, les está permitiendo a estos niños tener una vida casi normal. “Esto es algo que hasta ahora comienza. Es muy emocionante para los cientos de padres de familia que están en la búsqueda de una alternativa para sus hijos”, dijo ante los medios de comunicación Paige Figi desde su casa en Denver, Colorado, al conocer esta semana la decisión de la corte de la Florida.

Hasta el momento veinte estados y el Distrito de Columbia han legalizado el uso de la marihuana medicinal por sus cualidades para tratar, entre otros, síntomas propios de enfermedades como esclerosis múltiple, glaucoma, diabetes, cáncer, VIH, epilepsia y enfermedades inflamatorias.

La Universidad de Nueva York y la Universidad de California en San Francisco acaban de iniciar dos estudios paralelos en los que monitorean a 125 niños menores de cinco años con el síndrome de Dravet sometidos a la terapia con esta clase de marihuana, así como a los tratamientos tradicionales. Se espera que en cerca de dos años se tenga una mayor claridad sobre el alcance de esta alternativa medicinal.

De igual forma la primera farmacéutica de origen británico está realizando los primeros estudios clínicos sobre la eficacia del CBD o cannabidiol como tratamiento para la epilepsia severa. De ser confirmada su eficacia se tardaría algo más de dos años para que la Agencia de Alimentos y Medicamentos (FDA) aprobara la venta de la droga al público, un lujo que, aseguran los padres de niños con Dravet, no se pueden dar.

Es por eso que familias en la Florida y en el resto de Estados Unidos siguen alistando maletas para mudarse a Colorado en pos de un puesto en la lista de espera de los pocos dispensarios que cultivan y venden esta clase de cannabis. Se espera que para mediados del año se vean las primeras cosechas de esta variedad en Vermont y California.

 

 

[email protected]

@Corzo360

Temas relacionados

 

últimas noticias

Viktor Orban, el nuevo amigo de Donald Trump

El judío que le enseñó oratoria a Hitler