Más de 26.000 inmigrantes albergaron centros de detención de EE.UU.

Esta cifra en tan solo los primeros siete meses del año fiscal 2015.

 Los centros de detención de Estados Unidos albergaron un promedio de más de 26.000 inmigrantes indocumentados en los primeros siete meses del año fiscal 2015, aunque la tendencia fue descendente, según datos del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) facilitados a Efe.

De media, 26.535 indocumentados permanecieron en los centros de detención en los que ingresan los inmigrantes antes de ser deportados o enjuiciados y que el Gobierno utiliza para velar por la seguridad pública, aunque organizaciones proinmigrantes sostienen que en ellos tienen lugar vulneraciones de derechos humanos.

Según los datos del DHS, en octubre de 2014, 29.118 inmigrantes indocumentados permanecieron recluidos, una cifra que descendió en noviembre y diciembre, cuando 27.411 y 26.240 personas vivieron en estos centros de internamiento.

En enero y febrero de 2015 la cifra volvió a bajar hasta los 25.210 y 24.110 internos respectivamente, pero ascendió hasta los 26.278 en marzo y volvió a subir en abril, mes en el que hasta ayer se registraron 27.376 inmigrantes indocumentados detenidos.

La directora del Centro Nacional de Justicia para Inmigrantes (NIJC), Royce Murray, dedujo a partir de ese descenso un cambio en la norma conocida como "cuota de cama", una disposición federal que exige mantener, al menos, a 34.000 inmigrantes en los centros de detención de forma diaria.

"Creo que hay cambio en la forma en la que las autoridades aplican la ley, de forma que incrementan sus esfuerzos en la seguridad pública. Desde luego, la cuota de 34.000 es totalmente arbitraria", consideró Murray en declaraciones a Efe.

En 2005, el Congreso estableció una norma conocida como "mandato de camas 101", que obliga a la Oficina de Detención y Deportación (ICE por su sigla en inglés) a tener detenidos a 34.000 inmigrantes de media en proceso de deportación o juicio migratorio en sus centros de detención privados, estatales y locales.

"Queremos que la detención sea el último recurso", dijo Murray, haciéndose eco de las reclamaciones de organismos internacionales, como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que en su último periodo de sesiones urgió a EE.UU. a utilizar esta medida de forma excepcional.

Datos del Centro Nacional de Justicia para Inmigrantes indican que los centros de detención de Estados Unidos cuestan a los contribuyentes 2.000 millones de dólares al año y 5,5 millones al día.