Mauricio Macri pone “retrovisor” a gestión de Cristina Fernández

El presidente argentino presentó un diagnóstico sobre el estado en que recibió la administración pública del país cuando se posesionó en su puesto.

AFP.

El Gobierno argentino presentó este viernes "el estado del Estado", un diagnóstico de la llamada "herencia kirchnerista" y de la situación de la administración pública al momento de la asunción de Mauricio Macri como presidente el pasado 10 de diciembre.

"El Estado argentino arrastra problemas desde hace décadas. Incrementó su tamaño y también sus recursos, pero mejoró menos de lo esperable su capacidad de proveer bienes públicos a la ciudadanía", dice el informe disponible a partir de hoy en la página de la Casa Rosada.

El balance de la década pasada reconoce "muchos logros" de los Gobiernos de Néstor Kirchner (2003-2007) y de Cristina Fernández (2007-2015), como la ampliación de la cobertura social para niños y adultos mayores, el bajo nivel de deuda pública del Tesoro, las políticas de Estado en ciencia y tecnología y "un puñado de programas exitosos", como los calendarios de vacunas.

No obstante, el texto también advierte que el Estado "estaba mal administrado, a menudo con desidia y desinterés por lo público".

La auditoría abarca temas de trabajo y seguridad social, energía y minería, seguridad, justicia y defensa, cultura e innovación, comunicaciones y medios y transporte. Según el documento, la administración pública mostraba en diciembre pasado "estructuras organizativas anacrónicas, sin una planificación estratégica, una división de funciones sin una lógica organizacional ni retribución acorde".

El informe enumera desde irregularidades en las partidas destinadas a municipios hasta oficinas vacías y archivos borrados en los distintos sectores del Estado.

"Las nuevas autoridades encontraron que todos los documentos en papel sobre las importaciones habían sido destruidos (...) Durante los primeros días de gobierno hubo que administrar en forma manual el comercio internacional del país, hasta que se implementó un nuevo sistema", explica.

El texto presenta también hechos insólitos: "En lo que era el Ministerio de Planificación había oficinas con un sólo teléfono y 10 telefonistas. En Jefatura de Gabinete, diez personas con la función de fotocopiado y una sola fotocopiadora".

Entre las irregularidades, el texto menciona que "buena parte de las agencias del Estado dejaron de pagarles a sus proveedores, beneficiarios y contratistas en algún momento" de 2015.

"La deuda acumulada en el momento del cambio de gobierno era de 7.000 millones de pesos (unos 496 millones de dólares)", añade el informe.

La realización del diagnóstico del Estado argentino al 10 de diciembre pasado fue una de las promesas que hizo Macri en su discurso del 1 de marzo último, cuando inauguró el período ordinario de sesiones en el Congreso.

"El descuido del Estado argentino", según el Ejecutivo, también "se evidencia en la manera como se destrató y se diseñó" la política de turismo.

"Mal planificado, sin generar productos atractivos para ellos y con una relación cambiaria poco conveniente, se perdieron 300.000 turistas brasileños por año durante los últimos años. Tampoco se diseñaron estrategias para captar al emergente turismo chino", acusa el balance.

Otro de los datos señalados en la auditoría establece que el 40 % de las rutas "estaba en pésimo estado", pese a que el presupuesto de Vialidad Nacional "se había multiplicado por diez".

"Algo parecido ocurrió con los ferrocarriles. Tras décadas de abandono y falta de inversión, el sector ferroviario fue perdiendo competitividad y empleo", agrega.

Respecto de la estatal Aerolíneas Argentinas, la nueva gestión asumió con deudas a proveedores por más de 10.000 millones de pesos (709 millones de dólares) y cuatro aviones parados.

Tres de ellos, puntualiza el informe, estaban "arrumbados en el desierto" estadounidense, donde pagaban 400.000 dólares anuales cada uno.