Medidas de Maduro generan escepticismo en analistas y esperanza en empresarios

El mandatario prometió el miércoles que el Estado venezolano pagará 30% de los miles de millones de dólares adeudados a importadores, que buscará agilizar trámites y ofreció fondos para mejorar la producción.

Agencia EFE

Los anuncios del presidente venezolano Nicolás Maduro para tratar de sacar a su país de la crisis económica fueron recibidos con escepticismo por analistas que los consideran un simple paliativo, y con esperanza por empresarios que quieren creer en el futuro de sus negocios.

En Lima, el director para América Latina del Fondo Monetario Internacional (FMI), Alejandro Werner, dijo este jueves que las medidas "sirven para la recuperación de la economía venezolana, pero hay que hacer más".

Se trata de una "ofensiva económica" según el presidente venezolano, que continúa a varias medidas anunciadas en noviembre, en un contexto de bajo crecimiento, inflación disparada, desabastecimiento y falta de dólares en un mercado en que el gobierno es el único autorizado a entregar divisas.

Maduro denuncia que existe una "guerra" económica contra su gobierno orquestada por un sector del empresariado ligado a opositores radicales y a grupos conservadores en Estados Unidos y Colombia.

- Visiones encontradas -

"Excelente", resumió sobre los anuncios Jorge Roig, presidente de la empresarial Fedecámaras, entidad a la cual el heredero político de Hugo Chávez acusa cíclicamente de "conspirar".

Fedecámaras ha participado desde el inicio en el diálogo de pacificación lanzado por el gobierno para enfrentar las protestas populares iniciadas en febrero por la inseguridad, desabastecimiento e inflación y que han dejado 41 muertos.

Debido al control cambiario que rige desde 2003, los importadores dependen de que la larga cadena burocrática estatal acceda a otorgarles y entregarles los dólares necesarios para pagar sus compras.

Atrasos de más de un año en la entrega de divisas, gestaron un adeudo estimado por los empresarios en 13.000 millones de dólares, y son en parte origen de la escasez que alcanza a uno de cada cuatro productos básicos en el país con las mayores reservas petroleras del mundo.

Los analistas vieron los anuncios de forma más crítica.

Para Henkel García, director de la firma Econométrica, el pago de 30% de las deudas atrasadas con los empresarios -que Maduro dijo se hará de "manera inmediata"- traerá "mejoras puntuales" en el abastecimiento del mercado.

Pero eso será "sólo en algunos rubros y dentro de cinco o seis meses vamos a ver nuevamente los mismos problemas", señaló.

"¿Es esto es un anuncio de que no pagará el 70% restante de la deuda?", cuestiona Maxim Ross, catedrático universitario que ha sido asesor del Banco Central de Venezuela. "Es la misma política de cuentagotas para apagar pequeños incendios que vuelven a encenderse", añadió en declaraciones a la AFP.

"Ni siquiera es un problema de cambio de modelo económico, no escuchamos hablar de políticas para crear o incentivar empresas socialistas para promover la producción nacional", dice Ross que considera que el gobierno de Maduro exhibe una "falta de capacidad creativa".

El FMI pronostica una contracción de 0,5% del PIB venezolano en 2014.

- Incentivos y sanciones -

Fomentar al débil aparato productivo nacional y acabar con un modelo basado en la renta petrolera desde hace décadas, fue otra de las aspiraciones enunciadas por Maduro, que puso a disposición de empresarios fondos gubernamentales a modo de incentivo.

"Pudimos observar un tono para dirigirse al país con un ánimo de que el aparato productivo nacional progrese, que haya una mayor producción", dijo Roig sobre el lenguaje de Maduro, quien desde que asumió la presidencia hace un año, ha dedicado buena parte de sus discursos a increpar a empresarios.

Henkel García se muestra escéptico respecto del diálogo sector privado-gobierno: "Este acercamiento con empresarios no es nuevo, ya hubo otras aproximaciones" a las que luego siguen medidas como las anunciadas en noviembre, con rebajas compulsivas de precios y establecimiento de márgenes máximos de ganancias.

Precisamente, Maduro anunció que continuarán las inspecciones a comercios para garantizar que se respete la denominada "ley de precio justo" que limita las ganancias sobre ventas a 30% y que ha causado confusión y malestar entre comerciantes.

"El gobierno no entiende que la política económica no se puede desarrollar con centenares de reuniones con empresas para que las empresas le vuelvan a explicar lo que ya se sabe: que no hay divisas, que el crédito no termina de funcionar, que no hay incentivos a la producción, que no hay confianza porque un día dialogas y al siguiente te sancionan", resume Maxim Ross.
 

Temas relacionados