Mercenarios sudafricanos reaniman al Ejército de Nigeria frente a Boko Haram

Desde diciembre, los antiguos soldados han ofrecido a las tropas del Gobierno entrenamiento e instrucciones sobre el terreno, permitiéndoles combatir a los islamistas con mayores garantías.

AFP

 Un grupo de exmilitares sudafricanos del Ejército del "apartheid" ha tenido un papel decisivo en la lucha del hasta ahora impotente Ejército nigeriano contra el grupo yihadista Boko Haram.

Desde diciembre, los antiguos soldados han ofrecido a las tropas del Gobierno entrenamiento e instrucciones sobre el terreno, permitiéndoles combatir a los islamistas con mayores garantías.

"El contrato fue por un período de tres meses. Consistía en entrenar y asesorar a una unidad militar nigeriana para una misión específica", cuenta a Efe Eeban Barlow, fundador de la empresa de seguridad privada STTEP, una de las más importantes del sector.

"Acabó a finales de marzo de 2015 y STTEP dejó Nigeria tras su cumplimiento", agrega Barlow, exmilitar sudafricano y fundador de uno de los ejércitos privados más exitosos de la historia, el extinto Executive Outcomes.

"Los mercenarios fueron traídos para entrenar a nuestras tropas en el uso del nuevo equipamiento militar, adquirido para fortalecer la lucha contra Boko Haram", dijo a Efe en Abuja una fuente del Ejército nigeriano que pide el anonimato.

Según el analista militar sudafricano John Stupart -que cita fuentes de las Fuerzas Armadas nigerianas-, los mercenarios trabajaron con el "batallón 72" y se vieron a menudo involucrados en situaciones de combate.

Los excombatientes sudafricanos -que tienen entre cincuenta y sesenta años-, se ocupan de operaciones terrestres, mientras que mercenarios georgianos y ucranianos pilotan helicópteros desplegados contra los integristas, cuenta a Efe.

Cargos del Ejército nigeriano han mostrado su satisfacción con la labor de los sudafricanos, cuyas tácticas de contrainsurgencia han permitido recuperar -junto a la misión regional de los Ejércitos de los vecinos Chad, Níger y Camerún- decenas de ciudades que estaban en manos de los yihadistas, añade Stupart.

Estos soldados privados -que a menudo han servido en las fuerzas especiales- tienen una vasta experiencia en las guerras de guerrilla que la Sudáfrica segregacionista libró en sus fronteras con Angola, Mozambique y Zimbabue contra los movimientos de liberación.

Los mercenarios -muchos de los cuales han trabajado en seguridad privada en Irak y Afganistán- sufrieron dos bajas durante la misión, una de ellas por ataque al corazón y otra al ser alcanzado por fuego amigo, informó el diario sudafricano Beeld.

Entrevistado en el boletín de análisis militar SOFREP, Barlow ha hablado de la presencia de sus hombres en Nigeria y ha detallado la táctica que han dispuesto para la misión.

Siguiendo las indicaciones de STTEP, los soldados nigerianos han llevado a cabo ataques constantes de infantería ligera en diversos frentes contra Boko Haram durante el día y la noche, facilitando que el Ejército recuperara la iniciativa en la batalla.

Nigeria lleva a cabo junto a Chad, Níger y Camerún una campaña militar para derrotar a los yihadistas de Boko Haram, poner fin a sus matanzas de civiles y recuperar las zonas del noroeste del país donde los islamistas han proclamado su califato.

Previstas para el pasado 14 de febrero, las elecciones de Nigeria fueron pospuestas un mes y medio por "problemas de seguridad", según dijo el Gobierno, que adujo que necesitaba más tiempo para garantizar que no hubiera atentados.

Las elecciones se celebraron finalmente el 28 de marzo, jornada en la que hubo al menos cuatro atentados con víctimas mortales.

Además, durante el periodo de aplazamiento, hubo ataques prácticamente a diario.

El candidato opositor, Muhammadu Buhari, se impuso al hasta entonces presidente, Goodluck Jonathan, y fue declarado al día siguiente nuevo jefe de Estado.

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