México logra reconocimiento de zonas naturales de Calakmul

Este es uno de los país con más bienes inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial en toda América con un total de 32.

/EFE

La inscripción de la Antigua Ciudad Maya y los Bosques Tropicales Protegidos de Calakmul de México como bien cultural y natural en la Lista de Patrimonio Mundial de la Unesco, reconoce plenamente el "valor universal excepcional" del sitio, subrayaron las autoridades mexicanas.

El Comité de Patrimonio Mundial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) inscribió este sábado el sitio, ubicado en el estado de Campeche (sureste de México), en la Lista durante su XXXVIII sesión, que se celebra en Doha (Catar).

Se trata del primer bien mixto mexicano inscrito por el organismo internacional, señalaron la Cancillería, el Ministerio del Medio Ambiente y Recursos Naturales, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas de México en un comunicado conjunto.

La zona simboliza "la gran riqueza natural y cultural que distingue a nuestro país", añadieron las entidades gubernamentales.

El área inscrita, que se ubica en la parte sur de la Reserva de la Biosfera de Calakmul, es considerada la segunda mayor extensión de bosques tropicales en América y la principal de Mesoamérica, con un total de 723.000 hectáreas.

La nueva inscripción se logró bajo los criterios naturales, y fortalece los criterios culturales con los que en 2002 se inscribió a la Antigua Ciudad de Calakmul como un bien cultural.

De tal manera que la inscripción ahora otorgada es una extensión de la anterior, que amplía el área cultural de 3.000 a 331.397 hectáreas, donde se ubican 38 centros arquitectónicos mayas.

La información que contiene esta serie de sitios "es de vital importancia para la comprensión de la cultura maya y su evolución", apuntó el INAH en un boletín por separado.

Asimismo, el área incluye un mosaico de comunidades de bosque tropical con redes ecológicas y tróficas complejas.

De acuerdo con estudios recientes, las condiciones actuales del suelo, en áreas particulares, están relacionadas con los cambios que hizo la cultura maya para el uso de agricultura intensiva, la absorción de agua fresca para evitar o prevenir las inundaciones, y la construcción de centros urbanos y ceremoniales.

Todo ello indica "grandes y sofisticadas formas de adaptación del medio kárstico", apuntó la institución.

De acuerdo con el INAH, la zona es testigo del crecimiento sin precedentes de una civilización extraordinaria que llegó a un abrupto final en las postrimerías del periodo Clásico (siglos IX y X d.C.).

Desde entonces ha estado prácticamente deshabitada, a excepción de una intervención contemporánea limitada a la explotación de madera y savia del chicle en el siglo XX, "lo que garantiza los criterios de autenticidad e integridad".

Por ello, el sitio representa "un testimonio excepcional de una civilización de larga vida que ofrece una posibilidad única para comprender tanto los fundamentos de su florecimiento como las causas de su colapso".

"En su conjunto, el bien inscrito constituye un excepcional paisaje cultural y natural, ya que conserva vestigios en gran medida intactos del desarrollo relativamente temprano de una espléndida civilización dentro de un entorno hostil en la selva tropical", enfatizó el INAH.

México es el país con más bienes inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial en toda América con un total de 32.

A partir de hoy cuenta con 26 en la categoría de patrimonio cultural, cinco en la de patrimonio natural y uno en la categoría de bien mixto, puntualizó el Instituto.

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