"Mi marido no es un monstruo": esposa de piloto de avión de LaMia

Daniela Pinto pidió que "dejen de atacar" a Miguel Quiroga, quien estaba al mando del vuelo que se estrelló en Antioquia, en el que viajaba la delegación del equipo Chapecoense y que dejó 71 personas muertas.

Así quedó el avión de LaMia que se estrelló en las montañas de Antioquia y que transportaba a la delegación del Chapecoense. / AFP

La esposa del capitán Miguel Quiroga, piloto del avión de Lamia que se estrelló en Medellín con la plantilla del club Chapecoense a bordo, salió al cruce de críticas a su pareja. "Mi marido no es ningún un monstruo", dijo a la televisión boliviana. (Lea también: Detenido en Bolivia el gerente de LaMia, dueña de avión de la tragedia de Chapecoense)

"Que la gente entienda que mi marido no es ningún monstruo", sostuvo Daniela Pinto a la red de televisión Uno ante recriminaciones en las redes sociales por una supuesta negligencia de su marido que voló la aeronave aparentemente sin combustible de reserva. (Funcionaria que cuestionó plan de vuelo de LaMia solicitó asilo en Brasil)

A causa de esto, la compañía Lamia es investigada por supuestas responsabilidades en la caída del avión, en la que murieron 71 de las 77 personas que iban a bordo, entre ellas jugadores y directivos del club Chapecoense brasileño, así como periodistas.

"Dejen de atacar a mi esposo, que dejen de hablar de cosas que ni ellos mismos saben porque esas personas no se dan cuenta de que mi marido dejó hijos, quienes acceden a las redes sociales", demandó entre sollozos. (“¿Y mi tripulación?”: dramático video del rescate de técnico de avión de Chapecoense)

Según Daniela Pinto, que tiene tres hijos, entre ellos uno de seis meses, "mi marido era un hombre bueno, un hombre noble, mi marido era capaz de sacarse la camisa por darle a alguien si necesitaba".

El gerente de Lamia, Gustavo Vargas, admitió hace algunos días que la nave, un BA-146 modelo RJ85 que despegó de Santa Cruz, debió haberse reabastecido de combustible en el poblado boliviano de Cobija, en el extremo norte del país, para continuar su ruta hacia la ciudad colombiana de Medellín. La nave siguió de largo y tampoco fue reabastecida en Bogotá, según reportes preliminares.

Una de las principales hipótesis que se maneja es que el avión se precipitó a tierra porque se quedó sin combustible poco antes de llegar al aeropuerto de Rionegro, que sirve a Medellín.

Una comisión de fiscales de Bolivia, Brasil y Colombia investigará el accidente de la empresa aérea de capitales venezolanos y bolivianos, a partir de este miércoles.