Michelle Bachelet 'respira' tras salir indemne en inauguración de Copa América

La presidenta de Chile concurrió a la ceremonia inaugural de la Copa América y logró sortear los abucheos con una cuidada puesta en escena.

AFP

La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, se tomó un respiro este viernes de las denuncias de corrupción que derribaron su popularidad tras salir indemne de la ceremonia inaugural de la Copa América de Chile-2015, en la que no recibió abucheos.

En un ambiente caldeado por los casos de corrupción, junto a vistosas manifestaciones de estudiantes, profesores y conductores del transporte, la presencia de Bachelet en la inauguración de la Copa América de Chile la noche del jueves no estaba asegurada.

Pero, ataviada con una bufanda de la selección chilena, Bachelet concurrió al estadio Nacional de Santiago y logró sortear los abucheos con una cuidada puesta en escena, que no incluyó su presentación por altoparlantes, discurso inaugural ni la proyección de su imagen en las pantallas gigantes del estadio.

"No podía no estar aquí acompañando a la 'Roja' de todos en una noche tan especial", declaró brevemente Bachelet a periodistas a la entrada del recinto.

En el estadio, la mandataria se sentó al lado de la Ministra del Deporte, Natalia Riffo, pero evitó una mayor cercanía con el presidente de la Asociación Nacional de Fútbol chileno, Sergio Jadue, salpicado también por el caso de corrupción que golpea a la FIFA.

Al igual que Bachelet, Jadue tuvo una discretísima presencia en el arranque del torneo que reúne en Chile a selecciones de 10 países sudamericanos, más los invitados México y Jamaica.

Más tiempo para las medidas anticorrupción

 

Este viernes, cuando vencía el plazo que se impuso para enviar al Congreso una batería de leyes anticorrupción, Bachelet se tomó un respiro y aplazó para la próxima semana la presentación de las iniciativas con las que busca regular el financiamiento impropio de políticos, los conflictos de interés y evitar la especulación inmobiliaria, entre otras materias.

El caso toca directamente a la presidenta. Su hijo mayor, Sebastián Dávalos, y su nuera, Natalia Compagnon, son investigados por el "uso de información privilegiada" y "tráfico de influencia" tras concretar un millonario negocio de especulación inmobiliaria, en un escándalo que derribó la popularidad de Bachelet a su nivel más bajo (29%) de sus dos mandatos.

En paralelo, decenas de políticos y asesores, entre ellos uno de sus recaudadores de campaña, son investigados por el financiamiento irregular por parte de empresas a través del uso de facturas por servicios no prestados o informes fraudulentos.

Pero la mandataria resolvió "tomarse un poco más de tiempo" para enviar al Congreso el grueso de las 14 medidas pendientes, según anunció el portavoz oficial, Marcelo Díaz, quien afirmó que el trámite se concretaría la próxima semana.

Este viernes, la mandataria avanzó en la firma de sólo dos iniciativas económicas: la creación de una Dirección de Concesiones -para velar por su transparencia- y de una Comisión de Valores y Seguros, que profundizará la independencia del ente regulador del mercado chileno.

"Para evitar la corrupción, el tráfico de influencias o cualquier asomo de engaño o abuso entre política y dinero es urgente tener leyes más duras y efectivas que entreguen a los fiscales y a los jueces mejores herramientas", dijo la mandataria en la ceremonia de firma de los proyectos. 

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