Migrantes, terrorismo y miedo en Berlín

Sigue investigación para identificar al conductor del camión que chocó contra un mercado navideño, causando 12 muertos y 48 heridos. El sospechoso, un migrante de Afganistán, miega su participación y fue dejado en libertad este martes. El Estado Islámico se adjudicó el ataque.

Reina la confusión en Alemania por el ataque terrorista, como lo llamó la canciller Ángela Merkel.
Reina la confusión en Alemania por el ataque terrorista, como lo llamó la canciller Ángela Merkel. AFP

A dos pasos de la iglesia del Recuerdo, cerca de una avenida muy comercial de Berlín, la Kurfürstendamm, un hombre chocó un camión contra un mercado navideño: hizo polvo las casetas de madera y mató a 12 personas; a 48 las dejó gravemente heridas. “Conducía directamente hacia nosotros, pero en un momento giró porque no quería ir contra nuestra caseta, sino contra la multitud. Quería atropellar a la gente”, relató a la cadena N1 una mujer que visitaba el lugar de la tragedia.

Inmediatamente, la policía alemana detuvo a un hombre: un paquistaní, quien llegó a Alemania siguiendo la ruta de los Balcanes en noviembre de 2015. De acuerdo con los registros, el “sospechoso” solicitó asilo en febrero de este año.

Sin embargo, horas después de la detención, el ministro del Interior, Thomas de Maizière, señaló que “seguían investigando” y que no existía seguridad sobre el autor de la masacre.

Una fuente de la policía berlinesa fue más contundente: “Tenemos al hombre que no es”, aseguró al diario Die Welt. “El verdadero asaltante está aún en libertad y armado y puede provocar nuevos daños”, añadió.

Lo único que se sabe a ciencia cierta es que, según los testigos, una persona se bajó del camión tras arrollar a los viandantes, pero aún se desconoce “si detrás hay más personas, si se trata de un grupo y si el autor del ataque fue dirigido e instruido desde fuera”, señalaron los investigadores.

El arrestado, que no estaba en las bases de datos de sospechosos de terrorismo, negó su participación en el ataque. Por lo que después de analizar huellas y ADN de la cabina del camión, tuvo que ser liberado por la policía.

Confusión y caos

Calificado de “acto terrorista” por la canciller alemana, Ángela Merkel, y llevado a cabo en un país que hasta la fecha no había sufrido atentados de gran magnitud, el ataque con camión recuerda por sus circunstancias al perpetrado hace cinco meses en Niza.

Merkel añadió que, si se confirma que el autor es un solicitante de asilo, “será difícil de soportar”. La canciller alemana ha dado una pelea política para recibir a migrantes en tierras alemanas, lo que le ha generado duras críticas de sus opositores y de algunos sectores de la sociedad alemana, que no ven con buenos ojos la llegada de migrantes al país.

La canciller reconoció la dificultad de aceptar lo sucedido y en especial que pueda ser obra de un asilado. “Si se confirma que el agresor había pedido protección en nuestro país, esto sería especialmente repugnante”, dijo. Sobre todo para aquellos alemanes que se han esforzado por ayudar a los refugiados. Merkel pidió que el miedo no paralice a los alemanes.

Ninguna organización se ha atribuido el brutal atropello de 60 personas con el vehículo, que recorrió 50 metros por el interior del mercadillo, entre casetas de comida y puestos de venta de adornos.

Casi a diario llegan 10.000 refugiados a las fronteras del país, suben en vehículos y son trasladados a los centros de acogida. Todos los estados federados están obligados a acoger a los solicitantes de asilo según una cuota que tiene en cuenta la capacidad económica y la población de la región. Se calcula que, a finales de 2015, la República Federal habrá recibido alrededor de un millón de personas en busca de protección.

Hoy, Merkel, cuestionada por esta generosa acogida en 2015, está duramente golpeada, justo cuando comenzaba a recuperar su credibilidad. “Son los muertos de Merkel”, denunció uno de los responsables del movimiento Alternativa para Alemania (AfD), Marcus Pretzell.

“Alemania ya no es segura” frente “al terrorismo del islamismo radical”, dijo la principal figura de AfD, Frauke Petry, que criticó la decisión de Merkel de abrir las puertas del país a los migrantes y solicitantes de asilo en agosto de 2015.

La matanza de Berlín reavivó también las críticas de la Unión Social Cristiana (CSU), la rama bávara del partido conservador de Ángela Merkel, que desde hace un año denuncia la llegada de refugiados y exige, sin resultados hasta ahora, limitar anualmente su entrada.