Ministro alemán de Exteriores hará escala en Estambul por conflicto sirio

Buscará transmitir un mensaje de solidaridad y le apuesta a “rebajar el conflicto”

Guido Westerwelle ministro de Exteriores alemán/ AFP
Guido Westerwelle ministro de Exteriores alemán/ AFP

El ministro alemán de Exteriores, Guido Westerwelle, anunció este viernes que hará el sábado escala en Estambul a su regreso de una gira por China para tratar con su colega turco, Ahmet Davutoglu, sobre la situación en Siria y la frontera turco-siria.

"La situación de la cuestión siria se ha agravado, lo que nos preocupa enormemente. Es importante que ahora nadie eche aceite al fuego. Apostamos por la serenidad", señala Westerwelle en una nota difundida en Berlín por su ministerio.

El jefe de la diplomacia alemana subraya que con su improvisada visita a Turquía quiere transmitir "una señal de solidaridad. Los ataques desde Siria con granadas a Turquía no son aceptables de manera alguna".

"Mi visita a Turquía lleva un doble mensaje: por un lado la solidaridad y amistad con Turquía como nuestro socio en la OTAN y por otro también la apuesta por la serenidad y rebajar el conflicto", señala Westerwelle.

Asimismo subraya la importancia de que "nadie caiga en la provocación", sino que hay que continuar el trabajo "para conseguir que en Siria sea posible un nuevo comienzo".

Westerwelle desea también informarse "de primera mano sobre el trasfondo del aterrizaje forzoso del avión (de bandera siria) y la intervención de mercancías del aparato en Turquía".

El anuncio se da después de que rebeldes sirios asesinaran este viernes a 14 soldados en el ataque a un puesto militar en el sur de Siria, un día después de un día trágico para las fuerzas armadas del régimen que perdieron casi un centenar de hombres, sobre todo en el norte.

Los rebeldes atacaron en Jirba, en la provincia de Deraa (sur) y durante los combates murieron 14 soldados y 6 insurgentes, según el OSDH.El número de pérdidas fatales diarias en hombres del ejército sirio es de unas 20, lo que hace unos 10.000 soldados muertos desde que comenzó la revuelta en marzo de 2011 y casi igual número de heridos, según una fuente hospitalaria.

El jueves, las fuerzas del régimen de Bashar al Asad sufrieron el mayor números de bajas mortales en una jornada desde que comenzó el conflicto con 92 soldados muertos, 39 de ellos en la provincia de Idleb (noroeste) teatro de intensos combates desde hace tres días.

Unas 248 personas - 92 soldados, ocho miembros de las milicias favorables al régimen, 67 rebeldes y 81 civiles - murieron el jueves en todo el país, según el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH), con sede en Inglaterra y que obtiene sus informaciones a través de una red de militantes y médicos en el terreno.